Durante la mañana del viernes de 9 a 13 hs, en plena Plaza San Martín, se conmemoró el Día Nacional de la Lucha contra el Síndrome Urémico Hemolítico, donde se realizaron actividades lúdicas para niños, asesoramiento a la gente que se acercó a preguntar y reparto de folletos informativos a la comunidad en general.

El Síndrome Urémico Hemolítico es una enfermedad de transmisión alimentaria que afecta, en su mayoría, a niños menores de 5 años, produciendo alteraciones graves en los riñones y una gran afección en los componentes sanguíneos.

La precaución radica en el consumo de ciertos alimentos donde puede estar alojada la Bacteria Escherichia Coli, quien contamina las comidas. Dicha Bacteria convive, normalmente, en el intestino de ciertos animales y, por intermedio de los procesos de faena, por incorrectos cortes en las carnicerías o en la cocción de los hogares, puede llegar a ubicarse en los alimentos cotidianos.

Las medidas de prevención contra la Bacteria Escherichia Coli y el Síndrome Urémico Hemolítico son:
La carne debe estar bien cocida, superando los 70 °C de cocción y con un color marrón en su interior. Importante tomar esta precaución, sobre todo, en comidas que contienen carne molida, ya que aumentar la superficie de los alimentos puede que se conserve la bacteria adentro.
Lavarse las manos al ensuciarlas o al haber estado en contacto con espacios donde pueden convivir muchas bacterias.
Evitar la contaminación cruzada de alimentos en la heladera. Para eso, deben ordenarse los víveres de una forma adecuada en relación a su disposición ascendente. Por un lado, las verduras arriba dentro de sus respectivos cajones y, por el otro, las carnes abajo en recipientes aparte para que no se viertan sus líquidos encima de otros alimentos.
Diferenciar rígidamente los alimentos crudos que pueden ser los que contaminen a los cocidos. Para eso, es necesario utilizar siempre a la hora de cocinar dos tablas y dos cuchillos distintos para cada estado del alimento.