La Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas (APYMEL) señaló que el sector está afrontando una situación crítica. Asimismo descartaron un posible desabastecimiento de leche.

Los productores lácteos de pequeñas y medianas empresas del país están afrontando una situación muy compleja en este período del año debido a que las grandes empresas exportadoras vuelcan parte de la mercadería al mercado interno y el precio desciende considerablemente. Sumando a la grave problemática de las inundaciones que instala a los productores en una situación extrema y muy crítica, poniéndose en riesgo la producción láctea en volúmenes importantes.

Javier Baudino, vicepresidente de APYMEL, explicó que si bien el precio de la leche de febrero a agosto subió un 65%, no es fácil desde la industria pagar la falta de leche de abril y mayo y cubrir los costos de pérdidas que sufrieron los tamberos a costa de las malas condiciones climáticas. “Con un precio de $4.30 más I.V.A. no sé qué tan viable es para el tambero seguir produciendo y vendiendo”, opinó Boudino y comentó que en sus 30 años de experiencia trabajando en el rubro de la Lechería, nunca se lograron acuerdos decentes para manejar la oferta.

Dentro de la industria lechera, al generarse excedentes, los precios bajan y los productos se convierten rápidamente en perecederos, teniéndose que administrar la leche a través de la exportación por más que la ganancia no sea rentable.

En esta época del año, la caída del volumen de producción va a generar una fuerte competencia por la leche y muchas industrias están con problemas económicos, consecuencia que puede atentar contra la estabilidad de las Pymes. Sin embargo, Boudino explicó que, a partir de julio, los volúmenes de leche comienzan a incrementarse, descartándose el riesgo de desabastecimiento de productos lácteos.
Además, criticó las declaraciones sobre la polémica por la falta de manteca, clasificándolas de desafortunadas.

Por último, Boudino comentó que los lácteos han sufrido un incremento del precio porque ha aumentado el precio de la leche cruda de tambo, acompañado por la actualización de precios que se vivió este año ante el disparo de la inflación y el achicamiento de la diferencia entre el precio de fábrica y de los supermercadistas.