En la madrugada del pasado sábado, efectivos de la policía provincial irrumpieron en el asentamiento de barrio Nueva Esperanza (ubicado al noroeste de nuestra ciudad) intentando desalojar a los vecinos y vecinas que allí viven.

Según relatan las victimas de tan brutal acto, los efectivos policiales ingresaron sin orden de desalojo, destruyeron las precarias viviendas y golpearon a hombres, mujeres y niños.

Cabe destacar que el terreno es motivo de disputa por empresas desarrollistas que quieren quedarse con la tierra con fines corporativos erradicando a las personas que allí viven y no tienen los medios para adquirir alguno de los lujosos departamentos que se ofrecen.

Esta mañana, la cooperativa se presentó en el edificio de Tribunales II junto al abogado Claudio Orosz y letrados miembros de la Campaña Nacional contra la Violencia Institucional y de La Bisagra. En el acto se presentaron dos escritos judiciales.

Hablamos con Ariel Murúa, referente de los vecinos y vecinas que nos decía lo siguiente.