En la Argentina, sigue habiendo situaciones de sobre población carcelaria, a pesar de los esfuerzos conjuntos del ministerio de justicia y derechos humanos con las organizaciones carcelarias, podemos ver que aún queda mucho por hacer, a continuación los números concretos.

 

Elevada tasa de encarcelamiento

La Procuración General bonaerense publica los datos estadísticos de diferentes variables del mundo penal: cantidad de causas iniciadas,  evolución de las personas privadas de la libertad, los números de la justicia penal juvenil, la violencia contra las mujeres, la violencia institucional. Estos datos permiten conocer cómo estamos, si las acciones en materia de seguridad pública y administración de justicia han mejorado o empeorado de un año para el otro.

Al 17 de diciembre de 2017 teníamos 46.904 personas privadas de la libertad, aportando más de la mitad del total de la población penitenciaria de la Argentina. Recordemos que de acuerdo al último censo nacional de 2010, la provincia de Buenos Aires tiene menos del 40 por ciento del total de la población, de donde se aprecia una evidente disparidad en la composición de la población penitenciaria. El 80 por ciento de la población penitenciaria bonaerense es aportada por los Departamentos Judiciales del conurbano. El que más aporta es Lomas de Zamora (16 por ciento), seguido por San Martín (12), La Matanza (11) y La Plata, Quilmes y San Isidro (9 cada uno). En el otro extremo, Necochea (218 detenidos) y Pergamino (361 detenidos), con valores apenas por encima del 0 por ciento, seguidos por Trenque Lauquen y Junín (1) y Bahía Blanca, Dolores y San Nicolás (2).

En el otro extremo, aparece como el menos encarcelador Bahía Blanca (166), seguido por Necochea (178), Trenque Lauquen (187) y Mar del Plata (216). Obsérvese que en este último grupo se ubican dos Departamentos Judiciales relativamente pequeños, que pueden hacer pensar en una conflictividad menor que explique el menor encarcelamiento. Pero junto a ellos aparecen las dos principales ciudades del interior bonaerense, que reúnen aproximadamente un millón y medio de habitantes, con otras complejidades en su composición.

Los datos arrojan que el 43 por ciento de las personas privadas de la libertad se encuentra bajo el régimen de la prisión preventiva, por la supuesta existencia de un riesgo procesal (peligro de fuga o entorpecimiento probatorio), que es una cifra que ha disminuido con el correr del tiempo y respecto de otras provincias y países de la región, pero que sin embargo se maximiza si lo traducimos en un número concreto de individuos: 20.064.

Respecto del tipo, los delitos contra la propiedad llevan una clara delantera, con un 46 por ciento sobre el total, debiendo destacar que el más usual es el robo agravado por el uso de armas, con un 32 por ciento de casos, siguen los delitos contra las personas (21 por ciento), en cuyo rubro se destaca el homicidio doloso (10), los delitos contra la integridad sexual (10) y las infracciones a la ley de drogas (9).

Las mujeres privadas de la libertad suman un 5 por ciento del total de la población reclusa (2578 personas). De ese total, el 78 se encuentra alojado bajo régimen riguroso (2004 mujeres), mientras que el 22 restante (574) lo está bajo arresto o detención domiciliaria. Unas 50 de esas mujeres se encuentran junto a sus hijos o hijas menores de 5 años.

Es notable comprobar que el 34 por ciento de los motivos por los que las mujeres bonaerenses se encuentran presas lo es por infracción a la ley de drogas. Otro 27 lo está por delitos contra la propiedad y un 21 por delitos contra las personas.

Para finalizar podemos decir que, la población reclusa bonaerense ha venido creciendo en forma geométrica en los últimos años, sin que esa política pública haya impactado en mejorar los niveles de seguridad ciudadana. Se suma al panorama señalado un creciente deterioro en las condiciones de alojamiento de los establecimientos penitenciarios, que contribuyen a incrementar la espiral de violencia que llevó a la mayoría de las personas a ese sitio, con un pronóstico reservado en lo que a futura reinserción se refiere.

Fuente: Página 12, palabras del Dr. Mario Alberto Giuliano, Director ejecutivo de la Asociación Pensamiento Penal y juez penal bonaerense.