Como parte del trabajo práctico de una capacitación, un grupo de presos repara las instalaciones eléctricas de las cárceles bonaerenses de Olmos y Magdalena.

Los internos participan de un curso de instalaciones eléctricas domiciliarias dictado por la empresa DESA (Desarrolladora Energética S.A.).

Los cursos tienen una duración de 160 horas y se dividen en 5 módulos. El contenido principal gira en torno al tendido de canalizaciones de las instalaciones eléctricas y de conductores eléctricos, montaje de componentes eléctricos de las instalaciones, verificación de instalaciones eléctricas, y procesos de trabajo, planificación y gestión. Los internos recibirán un diploma que certifica que finalizaron con éxito la capacitación.

“La responsabilidad que tenemos como Estado es ofrecer capacitación y cursos para que las personas detenidas tengan la alternativa de poder dedicar su vida honestamente, dejando atrás el error o el paso en falso que pudieron haber tenido. Nuestra responsabilidad es que al obtener la libertad tengan un oficio o una profesión, eso es lo que nos inculca la gobernadora María Eugenia Vidal”, destacó el ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires, Gustavo Ferrari.

 

Fuente: La Nación