En diversas cárceles internacionales, como en Bellavista, (Colombia), se denuncian diversas falencias, además de sobre población, cuenta con tres mil internos más de los que debería tener y un pésimo sistema de salud..

Bellavista es inhumana, los hombres que cometen errores deben ser cohibidos, aparte de su libertad, de otros derechos. Pero llegar al punto de hacinamiento en que se encuentra este centro carcelario, es dejar a un lado la idea utópica que hace creer que los hombres se re socializan dentro de una prisión.

Una plaza de ganado en día de feria, una epidemia de enfermedades que se transmiten sin cura, llevadas por el viento, de interno a interno. Patios destinados día y noche a ver seres humanos que trocaron su rumbo de vida con homicidios, estupefacientes, hurtos, extorsiones y un rosario criminal de delitos que es interminable de mencionar.

Esta cárcel, deja ver una que otra rata por ahí correteando, la cual declara las pocas condiciones de sanidad que hay. Bellavista es una universidad en donde se pulen los delincuentes que después de pagar una condena en este infierno, salen con la rabia comprimida contra la sociedad. También, claro está: aquel que sale con vida de una cárcel, siempre carga con un tatuaje invisible que dice que pasó por allí.

Es difícil, realmente difícil en una sociedad como la nuestra, que los dueños de las empresas confíen en alguien que tiempo atrás cometió un robo o un asesinato. Es increíble pensar que al Estado le cuesta más un interno que un estudiante de una universidad pública. Es inaudito, después de saber lo anterior, que en Colombia hay más cárceles (138) que universidades públicas (21).

Por todo lo expuesto, se puede concluir que en Colombia es crítica la situación de muchos internos que no cuentan con sus necesidades básicas satisfechas, como lo es la salud, la educación y un problema que es constante en las cárceles latinas, como lo es la sobre población.

 

 

Fuente: elcolombiano