Javier Tolcachier, miembro del Centro de Estudios e Investigaciones del Movimiento Humanista y Corresponsal de la Agencia Internacional Pressenza expuso la coyuntura actual latinoamericana y su correlación de una gran cantidad de años en lo que va de la historia contemporánea de nuestra Patria Grande.

Esta semana ha sido de un clima complejo para América Latina. En Brasil, el resultado del Impeachment arrojó 61 votos a favor y 20 en contra de la destitución de Dilma Roussef como Primer Mandataria, luego de haber sido elegida por 54 millones de brasileños en los últimos comicios. El juicio político e ideológico, además, la inhabilita por 8 años a ejercer cargos públicos.

Previamente, el día lunes, Dilma prestó alegato de defensa y conectó el momento actual con el Golpe de Estado de 1964 en Brasil que la tuvo a ella como uno de los tantos presos políticos. “Me condenan a muerte política”, fue lo que declaró Dilma ante un tribunal opositor marcado de corrupción, arrebatos a la democracia y negociados.

Por otro lado, en Venezuela, el día jueves se llevó a cabo la Marcha opositora caratulada como “Toma de Caracas” en donde se busca modificar la fecha oficial del revocatorio al Presidente Nicolás Maduro. La Mesa de Unidad Democrática (MUD) conformada por políticos, empresarios y grupos mediáticos quiere que el referéndum se apruebe para el 10 de enero. La estrategia radica en aprovechar el momento político adverso que está pasando el oficialismo venezolano, ante el boicot de los grandes grupos económicos concentrados, para generar elecciones presidenciales anticipadas.

En tanto, Bolivia continúa compungida tras el asesinado del ViceMinistro del Interior, Rodolfo Illanes en el marco de constantes movilizaciones de cooperativistas minerosEl sistema de cooperativismo de las mineras en Bolivia nace en la década del ‘80 ante un despido masivo de 20.000 mineros por parte del Gobierno de Víctor Paz Estenssoro. La estructuración de los mineros en espacios cooperativistas sirvió para la terciarización de empresas trasnacionales durante la Presidencia de Gonzalo Sánchez de Lozada.
Ante la patrimonialización de las cooperativas y su paulatina adquisición de capitales, generó la conformación de empresas de pequeños capitalistas.

De aquí se desprende la explicación del contexto actual ante el bloque de cooperativistas mineros por la oposición de la nueva Ley que exige que los contratos con empresas extranjeras estén supervisadas por el Estado que, a su vez, obliga a la sindicalización de sus trabajadores de base y, además, comenzará a operar en contra de la flexibilización de las regulaciones mineras para controlar las explotaciones naturales a favor del cuidado ambiental.

Por último, Tolcachier relacionó los tres casos y reflexionó sobre una contraofensiva de un gran sector político de derecha de carácter neocolonial y neoliberal que ha venido perdiendo elecciones sistemáticamente durante toda una década y que está en contra de las políticas implementadas por las anteriores gestiones de gobiernos progresistas que impulsaron la inclusión social, la reivindicación de los Derechos Humanos y la soberanía nacional.