La justicia ordenó la detención del Sargento de la Policía de Córdoba, Guillermo Torres, quien habría disparado el arma que terminó con la vida del menor de 1 año y nueve meses de edad. “La policía siempre quiso ocultar la verdad”, afirmó Federico Cabanilla, padre de la Victima.

El hecho sucedió el 22 de enero, en barrio Marqués Anexo, donde a causa del mal accionar de las fuerzas de seguridad, una bala impacto en el pecho de Santino. Después de 8 meses de lucha por parte de la familia, el pasado viernes llegó a la fiscalía el informe, con resultados parciales, que indica que la bala que mató al niño era una pistola 9 milímetros (la reglamentaria usada por la policía) y no una calibre 22 que intentaron plantar con la excusa de un supuesto tiroteo con dos menores.

El abogado de la familia Cabanillas, Carlos Nayi, aseguró que el fiscal de la causa, Carlos Matheu, pidió la detención del efectivo Guillermo Torres, bajo los delitos de “homicidio agravado por arma de fuego y por ser cometido por un servidor público en ejercicio de su función” y “abuso de arma agravado”.

Por su parte, el padre de la víctima, Federico Cabanillas, expresó todos estos meses de dolor asegurando que “la policía trató de implicar a dos menores, queriendo ocultar evidencia y a los culpables”. Destacó que si esta causa dio un vuelco rotundo es porque “uno de los menores que intentaron culpar, tenía un proyectil, disparado por la misma pistola que mató a Santino”.

Si bien Torres es el único detenido por el hecho, hay una imputación que recae sobre el oficial Matías Venecia que lo acompañaba ese día. La familia Cabanillas, pedirá su detención debido a su rol de funcionario público y por tener inminente participación en el hecho.

La familia Cabanillas agradeció a toda la ciudadanía que la acompañó en las distintas marchas pidiendo justicia por Santino, ya que de lo contrario “el caso hubiese quedado impune” porque el barrio en donde viven pertenece a “una zona marginal”.

Finalmente, Federico Cabanillas, aseguró que su lucha continua para que “no vuelva a ver otro Santino mas” y exigió pericias psicológicas para los miembros de la fuerzas de seguridad “así no le dan un arma a cualquiera, porque ese día, podrían haber muerto más personas “.