Por Marco Galán
El mes de marzo, tuvimos como esperábamos, el pueblo en las calles ejerciendo el legítimo ejercicio a manifestarse y reclamar por sus derechos.
Los docentes nos dieron clases, de cómo se defiende la Educación Pública, frente a un Presidente de la Nación que dijo que los Argentinos nos podemos caer en la escuela pública, ignorando que el 90% de los estudiantes asisten a establecimientos educativos del estado. Tuvimos manifestaciones en todo el país, en reclamo de una paritaria docente nacional, con el acompañamiento activo de padres, alumnos, gremios de las universidades, estudiantes universitarios y ciudadanos comprometidos y también tuvimos y tenemos un gobierno que no escucha, no dialoga y no atiende estos reclamos legitimos.
Escuchamos asombrados al Presidente decir que un jubilado gana “nueve mil y pico”, cuando la jubilación mínima esta en $ 6300, claro que esto como tantos otras falacias que viene diciendo son disimuladas u ocultarla por las grandes corporaciones mediáticas.
El 24 marzo en el 41 aniversario de la dictadura militar , el pueblo como muy pocas veces salió a las calles y las plazas para exigir el respeto integral de los derechos humanos frente a las nuevas violaciones que generan las políticas neoliberales del gobierno actual y a reclamar que las políticas de Memoria Verdad Justicia tengan plena continuidad.
Marzo nos dejó movilizaciones multitudinarias de la CTEP y los demás movimientos sociales, que obligaron al gobierno nacional a reglamentar la ley de emergencia social y a comenzar a implementarla para contener a los sectores que han perdido sus trabajos y comienzan a desesperarse.
Este 6 de abril la CGT y las dos CTA, conjuntamente con los movimientos sociales realizaron un paro nacional, dando una señal contundente al gobierno de que esta política económica solo sirve para agredir al pueblo, empobrecerlo y aumentar las ganancias de las grandes empresas.
El pueblo movilizado, es la única garantía de estabilidad, gobernabilidad y de que el Gobierno termine su mandato, pero también es la única garantía de que este Gobierno nacional entienda que debe atender las demandas de trabajo con salarios dignos, educación de calidad, entre otros derechos constitucionales que hoy son vulnerados.