La organización y movilización de las y los trabajadores, y la solidaridad de una parte importante de la sociedad consiguieron que el gobierno no pueda hacer oídos sordos, y que este martes se realizara la primera reunión entre los trabajadores y el ministerio de trabajo.

Desde nación no se otorgó una respuesta efectiva y se desestimó el  conflicto. Sin embargo, desde los medios de comunicación afines al gobierno, se busca instalar la idea de que los trabajadores del INTI son un grupo de personas violentas, que fueron despedidas por inasistencias e incumplimientos en sus tareas laborales.

Luego de dos días de acampes realizados como medida de protesta a nivel nacional, el pasado viernes llegaron noticias favorables por parte de la justicia; se reconoció que el ministerio de modernización había despedido a trabajadores que eran delegados o candidatos a delegados en sus lugares de trabajo y se solicitó la  inmediata reincorporación de 3 trabajadores. Asimismo, en cartera de la justicia hay aproximadamente 40 empleados a la espera de retomar sus funciones.

Ignacio Mereti, responsable de prensa del INTI, declaró que no hay motivo formal por el cual se prescinda del servicios de los trabajadores despedidos: “No existen pruebas mas allá de las declaraciones mediáticas de los funcionarios del gobierno nacional, en donde argumentan que los trabajadores incumplían sus tareas laborales”. También expresó que la justicia tiene en su poder las evaluaciones anuales que se les realizaron a los trabajadores, y los registros electrónicos con los cuales se controlan los horarios de llegada y salida del personal; con lo que hay pruebas fehacientes de la asistencia de los trabajadores.

El delegado del INTI explicó que en cada actividad que realizan, el objetivo no solo es recuperar los puestos de trabajo perdidos, sino que también se busca visibilizar los servicios que brinda el organismo para toda la sociedad, ya que a través de los despidos también se vulneran los derechos de todos los argentinos.

Los directivos de la institución, declaran que es necesario reducir gastos y administras de manera eficiente el presupuesto. Sin embargo, una serie de denuncias exponen que en el INTI existen casi cien asesores de los cuales no se pueden verificar a ciencia cierta, las tareas que cumplen o el tipo de contrataciones que poseen. A esto se suma una polémica derivada del sobreprecio existente en las inversiones realizadas por la cúpula directiva del organismo.