Ariel Murúa, de la Cooperativa Nueva Esperanza, nos contó que los vecinos  realizaron un corte pacífico de la avenida Luchessi, frente al country San Isidro, que conecta Villa Allende con Monseñor Pablo Cabrera.
Reclaman el arreglo de las calles, recolección de residuos y, también, por la situación precaria de los servicios de agua y luz.
Nueva Esperanza se trata de un asentamiento donde viven alrededor de 360 familias desde hace tres años. La situación de las calles dificulta la circulación dentro del barrio, algo que pone incluso en riesgo la salud de las personas, como en el caso de mujeres embarazadas y enfermos.
La falta de recolección de residuos está trayendo problemas de ratas.