La versión policial señala que cuatro jóvenes, entre ellos dos de 17 años, fueron detenidos tras un intento de asalto a la joven de 21 años que terminó con una persecución, con dos choques y con dos policías lesionados.

Rocío Garrafa, señaló que “la Policía habla de que me intentaron robar. Yo volvía del gimnasio, venían dos personas de frente, una del lado de la vereda y otra del lado del cordón; y atino a guardar el celular porque eran personas medio raras”.

“Cuando estoy por encontrarme con ellos, me agarran. Es como que me abrazan, y empecé a forcejear y a gritar. Y en el grito, todos me escucharon. Había gente que me vio, había mucha gente, y empecé a gritar por la desesperación de que me agarraron. Está todo escrito, tengo constancia de que declaré”.

La joven describió que “fue como un tackle pero para arriba, los dos agarrándome más arriba de la cintura”.

“No entendí qué iba a pasar. Y me empezaron a empujar y empecé a gritar. Me rodearon los dos con los brazos, por eso insisto en que no fue un robo”, se diferenció de la Policía, quien había afirmado que le intentaron quitar el celular.

“Al celular no me lo sacaron en ningún momento; lo seguía teniendo en la mano”, añadió, y contó que gritó como pudo. “La gente reaccionó. El tema es que me los sacaron de encima. Está bien, agarraron a uno. Si no había gente así, no sé qué hubiese pasado”. 

La joven atribuyó las dos versiones diferentes a la “mente machista”. “La Policía lo sabe, todo lo que estoy diciendo está declarado”, agregó.

“Los describí, sinceramente no me acuerdo tanto. Tengo cinco policías que me preguntaron lo mismo. Les dije: ‘Me quisieron llevar’. ‘Pero no fue un secuestro’, me dijeron. El celular lo tengo en la mano. Lo que no está sano es mi cabeza ahora. Mi bronca con la Policía es porque, o está encubriendo, o no le importa directamente. Una chica gritó también porque vio que me estaban agarrando”, afirmó.