Los vecinos que viven aguas abajo de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (Edar) de Bajo Grande consideran que el problema más preocupante y de urgente solución es la contaminación que provoca el mal funcionamiento de la planta.

Gustavo Ibarra, jefe de laboratorios y delegado del SUOEM, afirmó que en los últimos dos meses mantuvieron reuniones con los directivos y ejecutivos del área, dónde reconocieron que la planta se encuentra en mal estado y que no se está tratando el líquido correctamente.

Desde la dirigencia de la planta, afirmaron que se realizó un convenio con el Ministerio de Ambiente de la nación, donde se les proveyó un proyecto para llevar a cabo en la planta; la Corporación América sería la responsable de financiarlo: “sólo faltaría el proyecto para saber qué hacer, mientras tanto… la planta sigue funcionando mal y se sigue vertiendo liquido cloacal al río” planteó Ibarra.

A esta estructura llegan todos los efluentes cloacales que, desde hace años, se arrojan al río Suquía con deficiencias en su tratamiento. En esa zona de la ciudad, es frecuente la presencia de olor fétido y  el panorama para los habitantes y transeúntes, es de una gran cloaca a cielo abierto.