La presidenta Cristina Fernández de Kirchner dió hoy su último discurso como mandataria ante un imponente marco de público.

Según la estimación de la secretaría de Comunicación Pública, la asistencia fue de mas de medio millón de personas.

Cristina resaltó el hecho de poder despedirse de cara al pueblo a pesar de que durante los “intensos 12 años y medio” en los que gobernó el kirchnerismo tuvo en contra a “todos los medios de comunicación hegemónicos”, “las principales corporaciones económicas y financieras nacionales e internacionales en contra” y sufrió “persecuciones y hostigamientos permanentes” de lo que denominó “el partido judicial”.

 

Fernández de Kirchner hizo una rápida enumeración de las conquistas sociales y exhortó a que todo ello pueda ser profundizado en el siguiente período pero “sin censuras, sin represión, más libre que nunca porque la libertad de que hemos gozado los argentinos, y esto no es una concesión es el derecho del pueblo de expresarse a favor y en contra de cada gobierno”.

Como saldo pendiente, Cristina deseó que “la democracia alcance a los tres poderes del Estado, porque parece ser que la democracia se aplica al Poder Ejecutivo y necesitamos que se democraticen y que nos sean el ariete de la democracia, ni los gobiernos populares y mucho menos del pueblo”.