En diálogo con FARCO, el economista Andrés Asiaín, director del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz, dijo que el aumento del dólar afecta al bolsillo de la gente. “En nuestro país, el aumento del dólar repercute inmediatamente en los precios. Primero en lo importado y después indirectamente en los alimentos y en tercer lugar, en los combustibles y energía”, afirmó.

El economista advirtió que la no intervención del gobierno es una señal de que está buscando una política de dólar alto. “El gobierno tiene récord de reservas y ha decidido tomar medidas monetarias como bajar la tasa de interés. Si el Banco Central no interviene cuando baja la tasa de interés, sube el dólar porque hay muchos grupos nacionales e internacionales que especulan con lebac, si le pagan menos con la lebacs compran dólares. Eso, entonces, le mete presión al dólar. El gobierno tiene reservas para intervenir, pero si anuncia la baja la tasa de interés, está dando la señal de que quiere un dólar mas alto”, detalló.

Para Asiaín el problema es que aún no se logró resolver el tema inflacionario. “El error del gobierno es que tiene una concepción de que la inflación es un problema monetario, y tomó una política para frenar la inflación subiendo la tasa de interés, y lo que obtuvieron fue que lejos de bajar la inflación, se fue al 40% en el primer año, bajó al 24 el segundo y ahora se vuelve a disparar”, explicó. Afirmó también que la meta de inflación del 15% que fijó el gobierno es imposible de lograr con una política de dólar alto: “Había una proyección de inflación en torno al 20, 22 por ciento, sin tener en cuenta que el gobierno iba a pasar a una política de devaluación. Si aumentan las tarifas y devalúan, vamos a estar más cerca de la inflación del 2016, que rondó el 40%, que la del 2017 que bajó al 24%”.

El director del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz afirmó que este esquema de la economía está sustentado en el acceso al endeudamiento internacional y que “todavía tiene para largo si no cambian las condiciones internacionales abruptamente”. En ese sentido, agregó que “no hay riesgo de una crisis financiera cambiaria como en el 2001, porque mientras no le cierren el acceso al endeudamiento internacional, Argentina tiene mucho por tomar deuda, teniendo en cuenta que el gobierno kirchnerista dejó un país desendeudado”.

Sin embargo aclaró que e a largo plazo, el programa es “insustentable” ya que “está tomando deudas en dólares y están agravando como nunca el déficit comercial. Es decir que, están tomando deudas, cada vez con pérdidas mayores”, aclaró.

Por último mencionó que “hay una intención de dejar a la argentina lo suficientemente endeudada para que el día de mañana si cambia el signo político de gobierno, quien asuma no tenga la autonomía frente a los acreedores externos como para llevar adelante una política económica soberana. Están generando las condiciones de nuestra dependencia para que cualquier gobierno que asuma tenga que hacer lo que digan los acreedores”.

Fuente: Agencia FARCO