En la ciudad mendocina se ha conocido el caso de una persona que ha nacido mujer y ahora se auto percibe hombre, delinquió, pero no quiere ir a la cárcel de hombres.

El caso de una persona que nació mujer delinquió, luego se cambió de género y volvió a cometer delito y no quiere ser alojado en una cárcel para hombres, abre un debate a nivel nacional en base a preservar los derechos humanos de las personas trans que comenten delitos y son privados de su libertad.

La cuestión radica en que es lo que pasa cuando un/a reo/a se cambia de género y vuelve a delinquir,¿cómo es que se protegen los derechos de las personas trans dentro de los contextos de encierro?

En respuesta, Mara Pedicino, titular de Inadi Córdoba, dijo a un medio de Córdoba que: “Primeros están los cambios y después las leyes. Como sociedad tenemos que tratar de no estar detrás de la legislación, como sociedad tenemos que empezar a pensar diferente”.

“(En un caso como este) Inadi aconseja que se le pregunte a esa persona como se auto percibe, pero no obstante el organismo aconsejaría y presionaría para que se cree un espacio para las personas trans. Dentro de los derechos humanos está, antes que nada, la seguridad e integridad”, expresó.

La especialista, finalizó con una reflexión: “Como sociedad tenemos que ser más inclusivos, hay que pensar en los colectivos sociales vulnerables, no solo los trans, que son muy castigados, también están los discapacitados o los adultos mayores”, expresó.

Cuando arribamos a cuestiones de esta trascendencia, podemos ver como la realidad concreta, está antes de la legislación y que el derecho, como las políticas carcelarias deben adaptarse a la persona.