Lo mismo sucedería con el combustible de Indonesia. El arancel que se impondría rondara entre el 50,30% y el 64,17%.

Como suele suceder, los estados tienen distintos mecanismos para intervenir en la economía, proteger su mercado interno y también en lo que concierne al comercio exterior. Por ello el arancel es el impuesto más común que se utiliza para evitar que productos provenientes de la importación compitan a precios más bajos con productos elaborados localmente.

 

 

En las últimas horas, se conoció la noticia de que el gobierno de Estados Unidos elevara su impuesto a la importación de biocombustible liquido proveniente de Argentina e Indonesia, por considerarlos “muy subsidiados”.

El organismo competente es el Departamento de Comercio de los EE.UU, que envió un comunicado a la Comisión Nacional de Biodiesel afirmando que para nuestro caso la tasa seria entre 50,30% y 64,20% y de 41,10 a 68,30% para Indonesia.

No es novedad que en materia comercial ambos países chocaron entre la continuidad de políticas proteccionistas del país norteño y el proceso de liberación económica que estamos atravesando. Ocurrió en el caso de los limones y ahora con el agrodiesel. Irónicamente contrasta con la reducción de nuestro arancel para la carne de cerdo estadounidense.