Entre la devaluación, la incesante inflación y los tarifazos en servicios los precios han aumentado considerablemente y los consumidores han modificado sus hábitos a la hora de ir de compras. El Centro de Almaceneros de Córdoba realizó un informe sobre el comportamiento de los consumidores a la hora elegir en función de los aumentos de precios.

¿Cómo compran los cordobeses?

Segundas y terceras marcas. En general ya no se conmuen primeras marcas debido a los altos costos. Sin embargo, las segundas líneas de marcas reconocidas no difieren mucho en calidad. Además, éstas etiquetas circulan en épocas de crisis y no permanentemente.
Negocios barriales antes que los supermercados es otra de las claves a la hora de comprar. Las grandes superficies han remarcados productos en hasta un 150%, sobre todo en lo que respecta a frutas y verduras.
Comprar por “suelto” en productos de limpieza resulta más económico.
Pollo en lugar de carne vacuna. La migración a la carne de pollo marca una fuerte tendencia en los consumidores debido al alto incremento de la carne de vaca que ya registra un 60% de aumento y representa un 18% de baja en el consumo.
Menos lácteos. Otros de los productos que registraron una baja en el consumo son los derivados del lácteo. En leche fluida cayó un 11%, yogures un 12% y flanes y postrecitos un 17%.

¿Qué comemos?
Cuando el bolsillo ajusta hay que hacer rendir el presupuesto: menos asado y más fideos es lo que vemos al revisar los porcentajes del consumo entre los cordobeses.
Las harinas han aumentado su consumo en un 8%, si bien este rubro no quedó exento a los aumentos, los cordobeses ahora compramos un 17% más de fideos secos que hace un par de meses. También los guisos parecen ser una opción ya que las legumbres registraron más ventas que en meses pasados (12%) y la papa y batata son las únicas verduras que llegan por lejos la delantera en ventas.