Esta mañana, la conducción nacional del Partido Justicialista (PJ) apeló esta mañana la intervención dispuesta ayer por la jueza federal María Servini de Cubría.

Ayer, Servini de Cubría hizo lugar a una demanda presentada el lunes por el dirigente de la CGT Carlos Acuña, en la que afirma que el partido no tiene autoridades vigentes sino que está acéfala, y nombró como interventor al jefe político de Acuña, Luis Barrionuevo.

Barrionuevo intentó ocupar la sede partidaria pero el actual presidente José Luis Gioja lo impidió. Gioja afirmó que si se ratifica la decisión judicial “le van a dar a Barrionuevo la llave de la sede del partido”.

Gioja habló con la prensa rodeado por la policía y calificó este hecho como “una afrenta a la democracia” y “una bofetada a la libertad de prensa que debe ser un pilar de la democracia en la Argentina y no lo está siendo”.

La intervención del Partido Justicialista provocó el rechazo de la mayoría de los sectores de esa fuerza política, y también generó la crítica de otras fuerzas políticas como el Partido Socialista y el Frente de Izquierda.

“He hablado con casi todos los gobernadores del justicialismo y han habido comunicado de todos los justicialismos del país solidarizándose con esta situación. También he recibido solidaridad de los partidos políticos de latinoamérica solidaridades”, expresó Gioja.

Desde el PJ, acusan al gobierno de estar de detrás de esa decisión teniendo en cuenta los intentos de distintos sectores peronistas de conseguir la unidad de cara a las presidenciales de 2019.