Dilma Rousseff, presidenta elegida democráticamente,  fue destituida con 61 votos en el senado. Michel Temer estará al frente del Ejecutivo hasta finales de 2018.

La destitución fue apoyada por 61 votos contra 20 de los integrantes del Senado, que actuó como tribunal del juicio político que se le llevó adelante bajo la acusación de que había cometido alteraciones en la elaboración del presupuesto.

Mariano Saravia, periodista especiliasta en política internacional, expresó  que “la voluntad de 61 senadores se impuso sobre los votos de 54 millones de brasileros”. Planteó que era previsible la destitución de Rousseff y agregó, “se ha perpetrado un golpe institucional, parlamentario. Sin ninguna prueba  en contra, ni acusación de corrupción a Dilma. Estaba en juego respetar o no respectar la voluntad del pueblo. Temer no solo traicionó a Dilma Rousseff y  al “Partido de los Trabajadores” sino que también un traicionó a la voluntad del pueblo”.