El economista y docente universitario Eduardo González Olguín, en conversación con La Ranchada, analizó la situación económica actual del país en su inserción en la red global financiera y el peligro de la implementación de políticas neoliberales.

Eduardo González Olguín considera que todavía somos un país dependiente en términos económicos: “Nosotros, para poder producir, tenemos que insertar una gran cantidad de elementos de ciencia y tecnología”. Lo que provoca una dependencia permanente que también explica los problemas con la balanza comercial que tiene el país.

Ante esta realidad, el economista apunta que es fundamental avanzar en procesos de integración y de producción de bienes y servicios para poder lograr una emancipación con respecto al mundo. En el caso argentino, esto sucedió en tres etapas discontinuas de la historia: en los períodos de 1945-1955, 1973-1976 y 2003-2015.

“Ahora se ha vuelto a estrategias descartadas hace 60 años y, frente a esta etapa de desarrollo económico mundial, la única forma de lograr la inclusión social es por medio de la articulación de cadenas de producción de manera horizontal. Pero no se puede dejar de pensar en un proceso de industrialización porque hay que fomentar la cadena de valor que genere una fuerte industria de los servicios”, explicó Gonzáles Olguín. En este contexto agregó: “Si no avanzamos en un proceso de industrialización, nos sobran 9 millones de argentinos sin trabajo, y eso es un retroceso muy grande”.

Dentro del contexto internacional, el economista  aclaró que asistimos a un proceso de reorganización de la economía mundial y una transferencia de los recursos a los sectores más concentrados: “Hay una nueva clase globalizada que es una élite dominante mundial, la cual se ha desinteresado del lugar de origen y buscan maximizar utilidades, poniendo el capital en el lugar del mundo que más convenga. A esa clase dominante mundial pertenece Macri, quien ya ha transferido el 10% del PBI hacia el sector al que él representa. Con esa transferencia de ingresos de las clases populares hacia los sectores más concentrados de la economía, vamos en camino a otro 2001, cuando el 50% de la población estaba bajo el nivel de pobreza y un 25% bajo el nivel de indigencia”.

La red global mundial ha desplazado a las elites nacionales e intenta limitar el poder de los estados, generando políticas neoliberales como el ALCA, el Tratado del Transpacífico, la liberación financiera y el endeudamiento. Este esquema de políticas neoliberales, son las que está llevando a cabo el Gobierno de Macri, ya que se está empeorando la situación de sectores medios y bajos. “No hay capacidad de compra, cae la demanda global, hay una gran recesión y la gente se está endeudando”.