El trabajo comenzó en el sector de panadería del penal. Allí, siete internos supervisados y capacitados por el penitenciario y maestro panadero Pablo Amarilla amasaron, confeccionaron los bollos y los dejaron elevar para luego hornearlos. Finalmente, el trabajo culminó en el Centro de Formación Profesional que funciona dentro de la cárcel donde los decoraron y embolsaron.

Esta mañana se presentaron en la Unidad las autoridades de Acción Social de la Municipalidad de Bahía Blanca para recibir la donación en el marco del programa de Mutua Ayuda Solidaria coordinado por el jefe de Cultura Laboral Región Sur, Javier González.

“Estando preso aprendí el oficio de panadero, pero nunca había hecho pan dulce. Cuando recibimos la propuesta nos entusiasmamos porque es muy lindo que la gente que más lo necesita pueda recibir algo para compartir en las fiestas. Para nosotros es una manera de llevar alegría a las casas”, contó Diego, uno de los internos que ve a la producción de panificados como una salida laboral para cuando recupere su libertad.

El ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires, Gustavo Ferrari, resaltó que “estamos tratando de consolidar un modelo de gestión dentro del sistema penitenciario que permita tener mucho tiempo de tareas para que los internos adquieran oficios y brinden servicio a la comunidad, tal como nos pidió la gobernadora María Eugenia Vidal“.