Con el objetivo de que los internos adquieran herramientas para el futuro se creó el espacio dentro del penal. La idea es que los detenidos puedan conducir su propia producción, adquirir conocimientos en el manejo de la alimentación, y también, en relación a la sanidad y al control de los animales y plantas.

La veterinaria de la Unidad, encargada de la microgranja, Diamela Rueda, explicó que si bien son cuatro los internos que trabajan, la tarea es constante. “Acá arrancamos a las ocho de la mañana con la limpieza de los corrales, con la alimentación, con el control de las crías, y con el mantenimiento y el riego. A su vez, siempre estamos proyectando ideas para que los animales estén mejor”, explicó Rueda, a la vez que agregó: Por ejemplo, ahora, estamos haciendo un estanque para que los gansos tengan su lugar para nadar”.

El director de Unidad, Guillermo Maidana, destacó el lugar en el que la microgranja se emplaza y celebró la tarea que se realiza en torno al constante mantenimiento de los animales y plantas. “Criamos chanchos, lechones, pollos, conejos, ovejas y gansos. Además, cuidamos el vivero y una pequeña quinta. Creo que estos espacios son altamente educativos para los internos, ya que aprenden por intermedio de la práctica el trabajo del futuro”, concluyó la máxima autoridad del penal.

Prensa U19/MTD