En el marco de un nuevo Día Nacional por la Memoria, la Verdad y la Justicia, el escritor y filósofo dio cuenta de lo que fue esa etapa tan negra en la historia de nuestra Nación y arremetió contra la política de Derechos Humanos implementada por el Macrismo.

A 41 años del último golpe militar, uno de los intelectuales más importantes de Argentina, recordó el terror y la incertidumbre diaria que se vivían en aquellos días: “Incluso desapareció el ámbito privado, debido a que, para hacer desaparecer personas, los comandos militares irrumpían en la propiedad privada, no había un lugar para estar. La idea era que nadie estuviera a salvo en ninguna parte”.

Al ser consultado sobre el rol que jugaron los medios de comunicación una vez consumado el golpe, Feinmann recuerda: “Al principio jugaban un rol pasivo, expectante. Aunque, anteriormente, el Gobierno de Isabel Perón era un gobierno débil, muchos creían que los militares venían a poner orden. Evidentemente, lo venían anunciando tal como fue el caso del Diario «La Razón» que título «Todo está decidido» (en alusión al golpe militar)”.

En el plan sistemático implantando por las Fuerzas Armadas, estaba el de generar terror en la sociedad. De esta manera, de la noche a la mañana, un ser querido ya no estaba. José Pablo aseguró que “no hay nada más terrible que la desaparición de personas, la desaparición de un ser querido supera todo, dejando secuelas incurables. Durante las noches, uno escucha los pasos de esa persona en la escalera, cree encontrarlo en las calles. No hay palabras para describir la desaparición”.

El escritor de “La sangre derramada”, entre tantos otros éxitos literarios, también fue crítico con el Presidente y sus dichos sobre los Derechos Humanos: “Que el presidente le diga «curro» a los Derechos Humanos, es una frase tipo (Donald) Trump, es un insulto a los organismos de Derechos Humanos. Los Derechos Humanos no son ningún curro, son lo que se recuerdan el día de hoy (24 de marzo)” y agregó: “El día de la Memoria es para recordar las atrocidades que se hicieron en este país”.

A su vez, Feinmann dio su punto de vista respecto al papel que ocupan los intelectuales dentro de la esfera política: “En el ámbito político, pueden estar pero, generalmente, están condicionados por la coyuntura del partido político al que se unen”. En su caso, el filósofo aseguró que jamás se unió a un partido político a causa de no perder su “libertad intelectual”. De todas maneras, aseveró que “existen intelectuales orgánicos y ellos si se unen a un partido político”.

Finalmente, al pedirle una reflexión respecto a por qué las figuras mediáticas hoy en día tienen más trascendencia que pensadores nacionales, J. P. Feinmann fue contundente: “La sociedad mediática es la sociedad del show, vivimos en la época del poder mediático. Estamos viviendo una etapa en la historia universal a partir de la revolución tecnológica y del giro mediático. El poder de los medios es el que, actualmente, gobierna la historia”.

Conocido es el gran poder de influencia que tienen los monopolios informativos, es por ello que, el también periodista, expresó: “El que tiene los medios impone la verdad, su verdad a los demás a través de los medios de comunicación, es por eso que los medios, en general, son tan poderosos”.

Imagen: cortesía de El Destape Web.