Se trata de Rebeca Abigail Ponces, estaba imputada de homicidio calificado pero el fiscal consideró que mediaron circunstancias extraordinarias de atenuación.

Rebeca Abigail Ponces, la joven de Arias acusada por la muerte de su beba de tres meses, que falleció tras ser arrojada a una zanja de desagües, recibió el martes una condena a ocho años de prisión, una pena alejada del máximo castigo que era la prisión perpetua.

 

El veredicto lo dieron los jueces técnicos de la Cámara Segunda del Crimen en un proceso que contó con la participación de un jurado popular, de los cuales tres integrantes votaron por la absolución de la mujer.

Ponces, hoy de 20 años, tenía 18 años cuando entre la noche del 22 y la madrugada del 23 de diciembre de 2016 dejó a su beba de tres meses en una zanja de desagües donde la criatura falleció por sumersión.

 

En el transcurso del debate que inició la semana pasada en Tribunales de Río Cuarto distintos testigos pusieron de manifiesto las dificultades atravesadas por la mujer, lo que la llevó a tomar esa dura decisión.

 

Según informó el diario Puntal, en los alegatos, el fiscal de Cámara, Jorge Medina, consideró que mediaron circunstancias extraordinarias de atenuación y solicitó una pena muy por debajo del máximo previsto para la figura con la que llegó al banquillo.

En tanto, la defensa representada por Luciana Casas solicitó la absolución porque entendió que la mujer actuó en estado de conmoción.

 

En la audiencia del martes, sorprendió la presencia de la madre de Rebeca. La mujer había abandonado el hogar en Arias, cuando se enteró de que su hija estaba embarazada por segunda vez.Miriam Ramos dio un duro testimonio: “No la crié para esto”, dijo.  Pese a la declaración de la mujer, actualmente radicada en Venado Tuerto, los jueces inclinaron el fallo hacia lo solicitado por la Fiscalía, con una pena atenuada.

 

La justicia tomó esta decisión teniendo en cuenta la situación particular de la joven, ya que logró probar, que su situación era de vulnerabilidad.

Fuente: la nueva mañana