Paro de docentes, escuelas tomadas por alumnos, deserción escolar, bajo rendimiento académico, bullying, son sólo algunos aspectos de una larga lista que compete al sistema de educación formal. Si bien el Estado lleva adelante algunas acciones, éstas no siempre son suficientes ya que muchas veces es necesario abordar la educación desde una perspectiva integral más que como un caso aislado.

En Villa Libertador funciona La Casita, centro de educación escolar que a través de un trabajo comunitario buscan mejorar la educación en la zona sur. Lo hacen a través de investigaciones, apoyo escolar y talleres vocacionales, donde tratan de generar puente entre la educación superior y los jóvenes de los sectores populares. Con el móvil de La Hora de las Villas y los Barrios entramos a la “La Casita” para conocerla y compartir todas las actividades.

Alcanzar una educación de calidad es una preocupación común de muchas organizaciones o incluso Estados. En la construcción hacia una mejor calidad educativa está la acción de diversos actores en pos de un objetivo común. Roxana, vecina y miembro del equipo, sostiene que para visibilizar las problemáticas educativas de la zona sur de la ciudad, llevaron adelante una clase pública en la plaza del barrio. Allí debatieron sobre las carencias del sistema, tales como la falta de presupuesto para infraestructura y la falta de docentes suplentes. Roxana explicó que “es una estrategia política utilizar el espacio público, como la plaza de nuestro barrio para visibilizar cuestiones educativas, problemáticas que son comunes en todas las escuelas de la zona”. En este sentido, destacó la importancia de apropiarse de estos espacios porque es “un lugar visible que es de todos y que nos podemos juntar, convocar, pensar en conjunto y poder resolver las cuestiones colectivamente”.

Esta clase pública fue bienvenida por la comunidad ya que “a pesar de las condiciones climáticas, se acercaron 35 vecinos”. En este sentido Roxana calificó la experiencia como exitosa ya que se trató de una actividad novedosa y poco común. La clase se desarrolló a través de grupos de trabajo para identificar los problemas de las escuelas de la zona y proponer soluciones para las mismas: “ahí nos dimos cuenta de que la mayoría de los vecinos estábamos viendo exactamente lo mismo, la realidad que hoy hay en cuanto educación, las situaciones edilicias de las escuelas, la falta de mantenimiento, las cloacas colapsadas, días de clases que no tienen los niños porque la bomba de agua está rota, la falta de nombramiento docente porque los niños que se vuelven todos los días de las escuelas que no tienen clases porque no están sus docentes”.

Escuchá la nota a Roxana: