La central nuclear de Embalse nunca presentó el estudio de impacto ambiental tal como lo indica la ley provincial 10.208, que obliga a los emprendimientos nucleares a realizar un estudio de ambiente previo al otorgamiento de una licencia. La central está fuera de funcionamiento desde el 31 de diciembre pasado pero las obras de reacondicionamiento continúan y representan una inversión de 1600 millones de dólares.

En diálogo con La Ranchada, el biólogo y presidente del Foro Ambiental, Federico Kopta, indicó que el Gobierno provincial generó una serie de notas dirigidas a la Nación, intimándola a realizar el estudio de impacto ambiental y advirtiendo que no podían realizarse las obras de refuncionalización hasta tanto la Central obtenga su licencia. En este sentido, Kopta señaló que estamos frente a “una irregularidad importante porque estamos hablando del emprendimiento más grande que hay en la provincia y costará 1600 millones de dólares”.

Consultado sobre la falta del estudio por parte de la Central, Kopta subrayó que la Nación no tiene en cuenta las legislaciones locales ya que trabajan con legislaciones nacionales y protocolos internacionales.

Por último, Federico Kopta advirtió que la Central, si bien cuenta con profesionales destacados, está ubicada en una falla geológica por lo que presenta altas posibilidades de movimientos sísmicos y nadie sabe qué sucedería frente a un movimiento de alta escala.
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