Una vez tras las rejas, las políticas discriminatorias y la constante amenaza de una agresión sexual pueden transformar la prisión en un infierno para este grupo ya de por sí maltratado.

Las personas transexuales y transgénero de raza negra han sufrido discriminación. Una vez tras las rejas, las políticas discriminatorias y la constante amenaza de una agresión sexual pueden transformar la prisión en un infierno para este grupo ya de por sí maltratado.

La crisis de las personas transexuales y transgénero en la cárcel forma parte de un patrón de violencia y discriminación más amplio en la sociedad que afecta de manera desproporcionada a personas de color, personas pobres y personas transexuales, transgénero o que no se rigen por los estereotipos de género. “La excesiva vigilancia policiaca y la caracterización de personas de bajos ingresos y de personas transexual y transgénero se ve complejiza”,“lo que genera un riesgo de encarcelamiento, acoso policial y violencia mucho mayor al promedio para las personas transexuales y transgénero de bajos ingresos”.

La violencia contra personas transexuales y transgénero  tiende a ser peor en lugares separados según el sexo.

Las personas transexuales y transgénero presas generalmente siguen siendo ubicadas según el sexo que les fue asignado al nacer, y no según su identidad de género, el sentido interno que tiene una persona de ser hombre o mujer. Esta política hace a las personas transgénero presas más vulnerables al acoso o ataque por parte del personal de las prisiones o de otros presos.

La crisis de las personas transexuales y transgénero en prisión ha estado preocupando al público gracias a los esfuerzos permanentes de organizaciones. El resultado ha sido una serie de cambios significativos en la política pública e importantes precedentes legales.

Las condiciones para las personas transexuales y transgénero que se encuentran recluidas siguen siendo discriminatorias y peligrosas.

Por eso es importante que estas situaciones se visibilicen y si den a conocer, para que no sean vulnerados los derechos fundamentales de todos y todas, sin importar su raza, religión o color.