Los escasos medios de comunicación que seguimos la liga y aun mas los contados con los dedos que estamos interiorizados de una u otra forma en de este deporte,  sabemos de la lucha casi diaria que llevan para tener las mismas condiciones que sus compañeros del fútbol masculino.

Las chicas no tienen ropa propia ni vestuario, juegan dos tiempos de 30 minutos como los chicos de sexta o séptima (12 o 13 años), no tienen un equipo ni torneo de reserva, además que para participar del femenino tienen que tener al menos 14 años. A esto hay que sumarle que ellas juegan los sábados al medio día lo que es un problema porque la mayoría son trabajadoras y se les complica llegar a horario. Es por lo que algunos clubes solo presentan 7 o 8 jugadoras a la hora de que empiece el partido.

Muchos equipos son muy buenos entre ellos esta Bella Vista, Belgrano y Racing que han llegado a las finales de cada año. Pero también hay que remarcar que Bella Vista y los demás clubes, a causa de la mala campaña de la primera de los varones tuvieron que descender a la B sin importar su campaña. El femenino quiere que esto cambie que se desprendan las categorías y cada uno tenga sus logros.

Siguiendo los reclamos de las chicas nos vamos a la “terna arbitral” si, así con comillas, por que en la actualidad solo tienen un juez lo que no permite marcar el offside por lo cual se paran los partidos largos minutos por los reclamos y no se adiciona minutos. ¿Por qué el fútbol femenino no puede tener terna? No hay una respuesta explícita esto, pero lo que si sabemos es que estas chicas pagan cuota al club, entrenan tres días por semana y cortan entradas muy pocas quizás por la hora, pero los clubes tienen ganancias y la Liga Cordobesa también.

Sobre la desigualdad de género en el deporte, nos parece pertinente nombrar que aún, habiendo tenido avances en las discusiones de género, la construcción social sobre la mujer en el deporte no tiene un lugar como el del hombre, particularmente  el fútbol masculino  sigue ocupando un lugar privilegiado.