Luego de una serie de promesas de rimbombantes inversiones por parte del gobierno de la ciudad de Córdoba para la ampliación y/o traslado de la planta de Bajo grande, la realidad que se vive hoy en el lugar es crítica debido a la gran cantidad de efluentes con escaso tratamiento que se vierten directamente al río.

Según denuncian los vecinos de la comuna Capilla de los remedios, la planta de tratamiento vuelca sobre el río los líquidos cloacales sin tratar entre las 9 o 10 de la noche hasta las 6 de la mañana, lo cual genera consecuencias desfavorables en la salud de los vecinos y vecinas del lugar.

En comunicación con el programa “La despensa”, de radio la ranchada, el delegado de la planta Gustavo Alveza declaro que “El líquido sigue ingresando y no tiene prácticamente tratamiento”, por otra parte indicó que “hay cantidad muy importante de unidades de tratamiento que están fuera de servicios por falta de insumos”

 

 

 

Consultado por la contaminación de la estación Bajo Grande, el delegado Gustavo Alveza informo que “El riesgo que tienen los vecinos esta súper estudiado, son las famosas enfermedades hídricas, que pueden ir desde una parasitosis hasta hepatitis”