Luego del cierre y despidos de 243 operarios de la empresa brasileña de automotores Plascar, ubicada en Córdoba; y luego de varios días de huelga, el gobierno de la provincia junto con la Nación ayudará a los trabajadores cesanteados en el día de hoy.

Esto consistirá en una ayuda económica por parte del gobierno provincial durante 6 meses de un salario que asegure el mínimo, vital y móvil de cada industrial. Por otra parte, el gobierno nacional ayudará durante otros 6 meses, subsidiando los salarios que variarían entre un mínimo de $ 8860 y un máximo de $ 20.000 a cada uno.

La decisión la tomó el vicegobernador Llaryora, en funciones del poder Ejecutivo, por medio de un acto en el día de hoy celebrando en su discurso la importancia de un estado presente, solidario y que no les suelte la mano a los trabajadores.