Investigadores de la UNC y el CONICET están elaborando un plaguicida sin contenido tóxico. La investigación busca comprobar que las plantas poseen químicos que podrían sustituuir a plaguicidas sintéticos.

La creciente contaminación de los suelos por la excesiva siembra de soja y el  consecuente  uso de plaguicidas con alto contenido tóxico, incentivó a un Grupo de Investigación de la UNC en colaboración con el CONICET a desarrollar un plaguicidas natural.

Virginia Usseglio, becaria doctoral del CONICET, explicó que las plantas generan una gran cantidad de compuestos químicos que podrían tener actividad similar a los plaguicidas sintéticos sin generar efecto nocivo sobre el medio ambiente.

Sin embargo, su engendramiento resulta ser bastante más complicado que los plaguicidas artificiales, ya que los aceites esenciales que se encuentran en el reino vegetal están compuestos por una infinita diversidad de moléculas diferentes. Lo que se trata es de aislar a cada una de ellas y probar su bioactividad. De allí, se desprende un arduo trabajo que lleva su tiempo al comprobar las distintas actividades que pueden tener cada una de las moléculas.

La técnica implementada en dicho proyecto ya ha sido comprobada en las silo-bolsas de biofilm donde son almacenados los granos. Las moléculas con bioactividad son incorporadas al biofilm para convertirse en bioplaguicidas aplicados con la seguridad de no intervenir ni en la calidad ni el sabor de las semillas almacenadas que están cubiertas por las silo-bolsas.
Hasta el momento, se ha probado y aplicado una cantidad bastante considerable de compuestos sobre el biofilm.

Para más información, podés ingresar a la página web de la Agencia Universitaria de Comunicación de la Ciencia, el Arte y la Tecnología: www.uniciencia.unc.edu.com.ar