El presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, levantó la sesión en la que el oficialismo pretendía debatir hoy, en la ciudad de Buenos Aires, la reforma previsional. A todo ello, se sumaba una multitudinaria manifestación popular contra el tratamiento del proyecto oficial que busca reducir jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares, en medio de un impresionante operativo de seguridad montado por el Gobierno.

El inicio de la sesión estaba previsto para las 14, pero se atrasó por los incidentes dentro y fuera del Congreso, especialmente entre los diputados del oficialismo y los de la oposición kirchnerista, de Izquierda y Libres del Sur, quienes pedían rotundamente el levantamiento de la sesión.

Simultáneamente, se desataba en los alrededores una brutal represión por parte de las fuerzas de seguridad disponibles, tanto nacionales como de la Ciudad, incluyendo gases lacrimógenos, disparos de armas de fuego, camiones hidrantes y golpes.

Desde “La Ranchada” nos comunicamos con Ilda Bustos,  legisladora provincial y dirigente de la CGT, quien nos indicó: “Evidentemente el Gobierno ha intentado forzar la aprobación de una Ley, que es llamada Reforma Previsional , pero es un ajuste que apunta directamente al sector más vulnerable.”

A su vez Bustos señaló a nuestros compañeros de “La Hora de la Villas y los Barrios” que “Evidentemente tuvieron que levantar la sesión, primero porque no tenían las condiciones para aprobarla en el interior del congreso, después porque afuera las escenas, que todavía seguimos viendo en el centro de la ciudad de Buenos Aires, habla de una represión tremenda, de una ciudad sitiada, de una gendarmería, de la policía federal y demás, como una fuerza de ocupación, apuntando y reprimiendo a los ciudadanos, muchos de ellos jubilados, que se estaban expresando en democracia”.