Soledad Barrios, oyente de Radio de La Ranchada, relató la grave golpiza que sufrió su hermano, quien estaba recluido en la Cárcel de Cruz del Eje.

Un nuevo caso de abuso de autoridad y del monopolio de la violencia legítima por parte de la Policía de la Provincia de Córdoba, esta vez, en una de las tantas célebres y tristes historias que viven los presos en los penales ante golpizas y exabruptos por parte de las Fuerzas de Seguridad.

El hermano de Soledad Barrios está internado de gravedad en el Hospital Aurelio Crespo de Cruz del Eje al haber recibir una severa agresión por parte de la Policía que presta servicios en la cárcel de dicha Ciudad.

Soledad comentó afligida que, junto a su Madre, fueron a hablar con el Jefe de Seguridad de la Penitenciaría, quién declaró que el reo había tenido problemas con otros internos cuando, en realidad, estaba castigado y aislado en una celda aparte. “La Policía lo patoteó y varios de los presos son testigos. Mientras tanto, el Jefe de Seguridad se lavó las manos”.

La hermana de la víctima expresó que, hace pocas semanas, en el mismo pabellón donde fue atacado su hermano, la Policía tuvo problemas con un recluso. Por eso, lo golpearon sistemáticamente y, al otro día, lo encontraron muerto.

“No pueden vivir denigrando a los presos. La Policía está para cuidar a los internos y no para matarlos”, sentenció Soledad, quien agregó que su Madre espera el traslado de su hermano desde Cruz del Eje a Córdoba Capital para poder hacer la denuncia correspondiente en la Jefatura de Policías de la Calle Colón.

Al despedirse, Soledad narró las condiciones adversas que no sólo viven los presos sino también sus familiares, conocidos y amigos que van a visitarlos, al padecer hostigamiento constante, el impedimento de dejar pasar cosas que, en su mayoría, son alimentos y la exageración a la hora de llevar adelante las requisas por parte de las mujeres Policías.