Desde la agrupación La Resistencia denuncian malos tratos en las requisas por parte del personal penitenciario en distintas cárceles de Buenos Aires

A continuación dicha agrupación constata por medio de un escrito, las ocasiones y descripción de los hechos.

Desde La Resistencia hemos podido corroborar que durante el ingreso a visita a los penales bonaerenses, los familiares de los detenidos, sufren robos y maltratos verbales, físicos, psicológicos e incluso sexuales por parte del personal penitenciario.

…ya sabemos que en una de las filas se tarda mas pero es la que no te roba… comenta Titi (E.C) -quien elige que su nombre no sea publicado por razones obvias- una mamá que visita a su hijo en la Unidad 35 de Magdalena provincia de Buenos Aires y prefiere entrar un poco mas tarde pero, poder pasarle a su hijo las cosas que le hace falta sin sufrir los robos que todos los visitantes conocen.
Es que en la unidad 35 se hacen dos filas de personas para que las familias pasen por la requisa de las mercaderías, pero una es mas extensa, la que tarda mas y es la elegida por la mayoría de los familiares por que saben que la otra te roba.
A mi me robaron los cigarrillos la primera vez que fui estuve atenta por que ya me habían avisado que era asì en la requisa pero no me di cuenta comenta Negra.
Mientras un penitenciario te distrae, otro tira cosas debajo del mostrador, nos dicen los familiares que la mayoría de las veces callan al ver la maniobra para no ser mal tratados, y por temor a que sus familiares detenidos sufran alguna represalia ya que si se quejan, los internos podrían sufrir palizas, sanciones e incluso traslados. Los familiares toleran, así, en silencio la impotencia de ver como les roban mercaderías que muchas veces se privan de comer para llevarles a sus seres queridos.

La mercadería pasa por un lado, donde no vemos como requisan las cosas y te la entregan en otro…, una vez adentro del penal durante la visita me doy cuenta que faltan cosas un paquete de azúcar, un paquete de cigarro, un desodorante en crema, yerba hasta dos porciones de tarta me faltaron comenta M.L.R. quien visita con regularidad a su hijo en la Unidad 54 de Florencio Varela .
Lo mismo ocurre en la Unidad N° 9 de La Plata, donde llegan alrededor de dos mil personas a visitar a los detenidos por semana, los bagallos -como se le llama en la jerga carcelaria a los paquetes de mercadería- entran por un lado y se entregan por otro, la mayoría de las veces con un algún faltante (un elemento de higiene, un alimento no perecedero, etc.) que al tener en cuenta el numero de visitas y los elementos mínimos que les sustraen a las familias suman una importante cantidad de mercadería que van a parar a los bolsos de los penitenciarios.
De esta forma hay incluso visitas que se han quejado que le han puesto elementos de ingreso prohibido solamente para no dejarlas ingresar.
Dicen que te encuentran un chip de teléfono, una memoria, o incluso un porro. Pero nunca dicen donde y como fueron encontrados ya que nadie es testigo de las requisas.

La penitenciaria me hizo sacar toda la ropa y me miraba de manera rara mientras se me hace que se me hacia la gata le comento Negra a sus compañeras de viaje al salir de la requisa de cuerpo en la Unidad 30 de General Alvear era la primera vez que iba a ver a su esposo a esa unidad y entre carcajadas las otras mujeres le comentaron que dicha oficial era famosa por eso, que era lesbiana y que incluso a algunas les había pedido el número de teléfono.
Por su lado I.. de 57 años nos comentò yo soy una mujer grande y me hacen sacar hasta la bombacha y pisar en el piso frío ni un cartón ponen para que pisemos al menos esa situación la viven frecuentemente las mujeres en la Unidad N° 23 de Florencio Varela.
A mi me hacen desvestir a los nenes por completo y ellos ya están bastante grande para pasar por esto comenta D.quien visita a su esposo con sus niños en la Unidad 31 de Florencio Varela y muchas veces prefiere dejar a sus niños en casa para que no tengan que pasar por ese trato denigrante a pesar de que ellos quieren ver a su padre.
A mi y a mi nena nos desvisten por completo cada vez que vamos a ver a mi marido y nos tienen como diez minutos desnudas sin necesidad hasta que nos ordenan vestirnos comenta S…… quien visita a su esposo en la Unidad 37 de Barquer, Tandil.

Tambien nos han traido casos iguales desde el Unidad 7 Resistencia, Chaco; Unidad 5 Senillosa, Neuquen; y Complejo Ezeiza todos dependientes del SPF.

Estos son algunos de las varias formas de abuso por parte del Servicio Penitenciario que hemos podido corroborar desde La Resistencia y que sabemos que son de notorio y publico conocimiento pero casi nadie se preocupa por combatir o revelar estas cuestiones ya que mas del noventa por ciento de los personas que visita a los internos pertenecen a la clase humilde por lo tanto desamparada- de nuestra sociedad. Además estas son practicas que se implementan para que la pena recaiga sobre los familiares de los detenidos, familiares que no han cometido mas pecado que el de amar , o ser amigo o amiga de una persona que ha cometido errores que son castigados por la sociedad.
Somos pocos quienes nos preocupamos por informar a los familiares que lo que padecen, esta prohibido por la ley e incluso por nuestra Constitución Nacional y los Tratados Internacionales de Derechos Humanos ya que lo que les esta pasando se encuadra dentro de trato cruel, inhumano y degradante, se violan además los derechos del niño entre otros.
Desde La Resistencia convocamos a todos los Organismos Defensores de los Derechos Humanos a que se presenten en las entradas de los penales durante los días de visita, que entrevisten en las filas a las familias de los detenidos a fin de corroborar lo que aquí manifestamos con las cautelas del caso, a fin de resguardar internos y familiares de posibles represalias. Y que de acuerdo a ello se tomen medidas para hacer valer el Derecho de los familiares a un trato digno y respetuoso por parte del Servicio Penitenciario.

Fuente: La Resistencia.