La Unión de Trabajadores de la Salud (UTS) denuncia que hay profesionales con sueldos por debajo de la línea de la pobreza. La movilización del jueves, denominada Marcha Blanca, apuntó a visibilizar la problemática del área tanto para los trabajadores como la población que recibe atención médica gratuita. 

Los médicos y enfermeros nucleados en la UTS volvieron a las calles del centro de la ciudad a través de la denominada Marcha Blanca, con el objetivo de denunciar el vaciamiento del sistema de salud pública. En este sentido señalaron que el vaciamiento de hospitales públicos, el avasallamiento de los derechos de trabajadores y del paciente apuntan a debilitar el sistema de salud gratuita. Estela Giménez, vocera de UTS, sostuvo que “con buen financiamiento de la salud pública, mejora salarial y mantenimiento de recursos necesarios, se ahorran grandes costos en comparación del pago a la prestación privada. El Estado debe velar por el derecho de todo ciudadano a la salud pública, sobre todo, en los sectores populares”.

Los reclamos radican en el pedido de insumos y aparatología de calidad y cantidad necesaria, el mantenimiento de servicios básicos, infraestructura con corrector mantenimiento acorde con las necesidades y una inversión coherente y eficiente “para ofrecer un mejor servicio a un menor costo para la sociedad”.

Giménez, destacó que “más de la mitad del personal de los hospitales públicos están por debajo de la línea de pobreza argentina”, y explicó que un trabajador administrativo de la salud que recién se inicia cobra $8000 con 32 horas laborales. En tanto, un médico sin antigüedad con 36 horas de función tiene un sueldo de $12000. Mientras tanto, los profesionales categorizados como monotributistas, ganan $8800.