Desde el Colectivo Flagrante denuncian las condiciones que viven día a día las mujeres madres y sus hijos alojadas en la Unidad Penal 33 de BsAs, reflejo de una situación que existen en todo el país

La violencia que sufren las mujeres en las cárceles no es casual, es la reproducción de un sistema que oprime y lastima a este sector de la población y que atraviesa a la sociedad de manera transversal.

Aunque la ley las ampare, el acceso a la prisión domiciliaria continua siendo problemático para las mujeres embarazadas o madres con hijxs menores de 5 años a raíz de decisiones judiciales que alejan la teoría de la realidad, impidiéndole a estas el ejercicio de su maternidad y a sus hijxs el derecho a desarrollar su infancia junto a su madre y en un ambiente sano.

Hoy en el penal de Los Hornos se encuentran privadxs de su libertad 65 menores de 4 años, muchxs de ellxs recién nacidxs o con necesidad de cuidados especiales, sin atención sanitaria ni agua potable para su alimentación e higiene. Hay madres que despiertan con la frustración de no poder desarrollar su maternidad como quisieran, teniendo que colar el agua con la que preparan la leche para sus hijxs para sacarle los bichos, o pedir por favor que las dejen salir a un patio sucio y desierto para que sus hijxs respiren aire fresco.

Esta es la situación que denuncian las internas de la Unidad Penal 33, frente a la cual hay un silencio absoluto por parte del Sistema Penitenciario Bonaerense.

Exigimos trato digno para todas las mujeres y niñxs alojados en las UP de la Provincia de Buenos Aires.

Basta de violencia institucional y de género.

El estado es responsable

 

Fuente: @ColectivoFlagrante