La Ley 25.929 de Parto Humanizado o Respetado pone en relieve el derecho de todas las mujeres a transitar un embarazo, parto y posparto respetados en todos los sentidos. Mario Salinas, director del hospital del sur “Príncipe de Asturias”, plantea que la ley no está funcionando como debería. Los sistemas sanitarios públicos y privados no se han adecuado a estos derechos.

Parto Respetado  cuestiona la forma de nacer que tiene nuestra sociedad actualmente, con la introducción de las técnicas quirúrgicas, el parto que era domiciliario en el ambiente familiar pasó a ser un parto institucional, lo que generó una serie de condiciones que fue deshumanizando el trato. Mario Salinas planteó que es necesario recuperar el protagonismo  del vinculo madre e hijo/a, ya que hay acciones innecesarias que dañan ese vínculo. También es importante el equipo de salud que acompañe a la madre en el proceso del nacimiento, un equipo horizontal predispuesto a la escucha, a la observación pero no a la intervención ya que en los partos no es habitual que haya una necesidad de hacer una intervención médica.“Se debe dejar deambular a la mujer, que se alimente, permitir la presencia de la familia o de aquellas personas que ella quiera que la acompañe, y en el momento del nacimiento del bebé incorporarlo a la relación con la madre de manera inmediata”afirmó Salinas.

La ley 25.929 trata de poner en valor y ejecución el derecho de la mujer a ser respetada en todo momento del parto, a no ser vulnerada respecto a malos tratos y  situaciones de violencia obstetrica que se puedan producir. Sucede que los sistemas sanitarios no se han adecuado a esos derechos, los resultados se ven en el sector privado donde los nacimientos son 70% de cesáreas “seguimos  tecnificando, el nacimiento porque una cesárea es un acto totalmente técnico-médico en donde a la mujer se le impide esa capacidad de dar el nacimiento por su propia fuerza, por sus propios medios, por su propia capacidad,  se la anestesia,  la mujer no siente mas nada, salvo que la están tocando y de pronto le sacan un bebe que se lo tienen que mostrar para que sepa que ha nacido y que el chiquito esta bien. La ley no está funcionando” plantea Salinas.

En los hospitales públicos hay salas con 8 ó 10 mujeres en trabajo de parto“por una cuestión económica se hacen estas grandes maternidades donde hay muchos nacimientos en un espacio relativamente reducido” expresó Mario Salinas.  Además planteó que sigue habiendo un concepto de “paridero “donde las mujeres están aisladas del grupo familiar con miedos, angustias, ansiedad, en un ambiente desconocido. Es decir, en una situación de alta vulnerabilidad, que sienten como hostil. Los partos vaginales o naturales que se realizan en el sector público son de una proporción muy superior de lo que sucede en el sector privado “sin embargo el ámbito y el ambiente donde se producen estos partos dicta mucho de ser el ideal y el que necesita la familia para acompañar el nacimiento”.

Experiencia del Hospital del Sur “Principe de Asturias”

El hospital del Sur es un hospital pequeño, nacieron 220 niños en un año, comparado con a lo que sucede en el hospital materno neonatal donde nacen más de 5000 niños en el año. La experiencia en el hospital del sur permite trabajar a una escala menor  lo que favorece el trato y la presencia de la familia. En este sentido Mariano salinas asegura  que deberían existir  instituciones más pequeñas donde la cantidad de partos sean menores, pero el tiempo de dedicación del equipo de salud  hacia la mujer sea mayor.