Ante la reciente publicidad de la Empresa Quilmes de vender cerveza a tan solo $10, se desató una campaña de concientización en contra de ese mensaje.

El Consejo Intersectorial de Abordaje de Adicciones de la Provincia de Córdoba dio a conocer a la comunidad una gran preocupación y malestar ante la nueva campaña publicitaria de la Empresa Quilmes de mantener a precio irrisorio cada botella de cerveza en un contexto económico inflacionario y de recesión.

Dario Gigena Parker, Secretario General de Prevención y Asistencia de Adicciones expresó una gran inquietud sobre la estrategia comercial y mercantil de la Empresa Quilmes: “El costo de la bebida alcohólica y su promoción son cruciales para el consumo, sobre todo, en grupos vulnerables como son los jóvenes y adolescentes”. Sin embargo, existe aún un grupo más vulnerable que son las personas de bajos recursos y de sexo masculino que aumentan el consumo de alcohol en épocas de crisis cuando el alcohol suele ser, incluso, más barato que la leche o el agua mineral.

Hace tiempo, se vienen realizando investigaciones profundas para alertar sobre las consecuencias del alcohol barato y su promoción con respecto a ofertas o congelamientos de precios, ya que esto genera un incremento en su accesibilidad. A su vez, desde las empresas, se construye la idea de que la sociedad se ve beneficiada por los pactos en cuanto a los precios o en asociación con actos positivos que jerarquicen a su producto, como por ejemplo, vender envases reciclables para ayudar al medio ambiente como práctica habitual para atraer a los clientes.

Cabe recordar que la Ley Nacional de Alcoholismo prohíbe explícitamente la promoción directa o indirecta de las publicidades que inciten a consumir alcohol en grupos vulnerables. Según estudios realizados para concientizar a la sociedad, los jóvenes comienzan a consumir cada vez a edades más tempranas con el fin de embriagarse o doparse y no tomar por gusto o placer y eso genera un impacto contraproducente en el cerebro de los adolescentes sobre sus capacidades futuras de aprendizaje y conocimiento.

Las causas de la fuerte inserción del alcohol en los jóvenes pasa por la crisis en la educación paternal, la culpa que genera la constitución familiar y los procesos de socialización e influencia de los pares.

Gigena Parker, afirmó que no hay que culpar sólo a un sector sino que hay que responsabilizarse y hacer un trabajo conjunto entre familias, Estado, medios masivos de comunicación y demás instituciones sociales como la Universidad Nacional de Córdoba que cuenta con un Laboratorio en la Facultad de Psicología donde se han hecho varios y serios trabajos de alcoholización juvenil y el Estado debería socializar y mostrar esos resultados para informar y dejar de ocultar la realidad. “Hay que evitar la inmunoprevención y la tolerancia social porque el alcohol es la entrada a otras adicciones como la marihuana, las drogas sintéticas y las drogas recreativas”.

Por último, el Secretario General de Prevención y Asistencia de Adicciones, propuso que hay que aumentar las campañas de concientización ante estos flagelos sociales pero no desde el dogmatismo o lo ideológico que, muchas veces, deslegitima y distorsionan la propuesta sino que hacerlo desde una perspectiva sanitaria.