El déficit habitacional- “a confesión de parte relevo de prueba”
El Gobierno Nacional, anunció el relanzamiento del PROCREAR, sobre esta cuestión el Subsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Nación, Ivan Kerr, estimó que el déficit habitacional ronda las 3,5 millones de viviendas, y aseguró que varios organismos multilaterales de crédito esperan prestarle a la Argentina para paliar sus necesidades habitacionales. Según el informe de esta área, el déficit habitacional es del 25,4 por ciento, lo que significa que afecta a 3,5 millones de hogares, de los cuales 2 millones son problemas de calidad de vivienda existente y 1,5 millones son la cantidad de viviendas que se necesitan construir.
El déficit habitacional de la provincia de Córdoba según censo del año 2008 y de información complementaria, se estima en la actualidad en 186 mil hogares con algún tipo de problema habitacional. En este universo, alrededor 90.000 de estos hogares necesita una vivienda nueva ya sea porque ocupan una unidad que por su precariedad debe ser reemplazada o porque comparte la vivienda con otro hogar* .

El Estado, sus políticas y la especulación inmobiliaria.
En la Argentina en los últimos años se construyeron muchísimos viviendas y departamentos, pero no necesariamente para atender la demanda social de millones de familias obreras y de clase media que necesitan acceder a una vivienda. Según el censo 2010 en nuestro país hay dos millones y medio (2.500.000) de viviendas/departamentos desocupadas. En la provincia de Córdoba según censo 2008 y con proyecciones al 2015 hay 220.000 unidades que no se ocupan. ¿A qué se debe esto?, quienes investigan sobre esta cuestión remarcan que estas inversiones inmobiliarias provienen de la renta extraordinaria de los pooles sojeros y de otros sectores que se manejan en sistemas económicos formales y que evaden impuestos, o desconfían del sistema financiero, por lo que estas alternativas de inversión, con muy poco o nulo control estatal les sirvieron para el resguardo y alimento de la especulación inmobiliaria. Claro todo esto pudo ser posible, porque el estado tanto municipal, provincial y nacional, renegó de regular el mercado de suelo, intervenir en las inversiones inmobiliarias para direccionarlas y captar parte de la renta extraordinaria que generaron, y tampoco gravo impositivamente a las viviendas que están sin ocupar entre otras cuestiones que se esperan de políticas públicas que tienen como objetivos garantizar el acceso al derecho a la vivienda.

PROCREAR –“Una gota en el océano”
El Gobierno nacional anunció que construirá en 4 años 175.000 viviendas con el PROCREAR y 120.000 viviendas con el fondo FONAVI, en total 295.000 viviendas. Para el primer año con el PROCREAR se adjudicaran 25.000 créditos para todo el país y si tomamos lo que le correspondería a Córdoba por el índice de coparticipación, que es el 8,8 %, esto significa dos mil créditos en total, que se podrían distribuir en 800 créditos para la ciudad y 1200 para el interior. Esta cantidad de créditos va a contramano de la expectativa creada, debido a la gran demanda existente.
Intentare dar algunas referencias de ¿cómo se instrumenta este nuevo PROCREAR? El programa tiene cambios, en primer lugar ya no será por sorteo, (modalidad muy valorada ya que garantizaba transparencia), el gobierno ha propuesto priorizar aquellos grupos de familias con hijos o con hijos con discapacidad, generando un sistema de puntajes para la adjudicación de los créditos. Todo esto genera cierta incertidumbre respecto a cuáles van a ser los criterios y si se garantizara la transparencia, teniendo en cuenta la historia que hay en Argentina sobre las denuncias por clientelismo, o tráfico de influencias para poder acceder a una vivienda.
Otro de los cambios está referido a que en el anterior modelo del PROCREAR el dinero lo recibía la persona que accedía al crédito, el mismo buscaba su arquitecto, contrataba a los albañiles, plomeros, gasistas, pintores, etc, compraba los materiales de construcción en algún corralón conocido, lo que generaba un movimiento sinérgico en cada ciudad o pueblo, activando la economía local y generando así más trabajo.
Por el contrario ahora el crédito ya no es para comprar un lote y hacer una casa sino que está destinado únicamente a comprar casas o departamentos ya construidos, (en la mayoría de los casos por desarrollistas). Este cambio es muy significativo porque no es lo mismo comprar una vivienda que construirla, ya que está demostrado que comprar una casa te cuesta mucho más, ya que está de por medio la renta empresarial.
Ahora lo que va a pasar es que, cuando una familia reciba un crédito este dinero va directamente a comprar una unidad ya construida por los grupos económicos desarrollistas. Veamos algunos números para comparar como esta plata alcanza para muchos menos metros cuadrados al tener que adquirir una vivienda ya construida al dirigirse los fondos públicos para que sean captados por los grupos económicos desarrollistas. El financiamiento de los créditos llega hasta $ 1.500.000. Ahora bien ¿qué se puede comprar en el mercado con ese monto? Para el caso de Córdoba capital, según un reporte inmobiliario , se puede adquirir una casa o departamento de 49 metros cuadrados con la línea de 1 millón de pesos y una propiedad de 74 m2 con la de 1,5 millones de pesos. Ahora bien, si comparamos, otro modelo donde el estado interviene, como es el caso del programa LO-TENGO ( Gobierno de Córdoba) que acaba de adjudicar lotes a $ 220.000 en la ciudad de Córdoba y el precio de $ 9500 por metro cuadrado para construir una vivienda o departamento según la Cámara de la Construcción de la R A- filial Córdoba, con $ 1.000.000 se puede adquirir un lote y construir una casa de 82 metros cuadrados ( 33 metros más que con el nuevo PROCREAR) y con un crédito de $ 1.500.000 se puede adquirir un lote y construir una casa de 135 metros cuadrados ( 61 metros más que con el nuevo PROCREAR ). Está claro que si se articula con los estados provinciales y municipales para que generen lotes y se construye con la modalidad donde el adjudicatario se encarga de la obra se generan viviendas más grandes y se reactiva el mercado laboral de la construcción.

¿Solución habitacional o concentración de la riqueza? ¿Cuál es la prioridad?
Con este modelo los desarrollistas te van a vender la casa o departamento mucho más caro, (del stock de casas que han generado en los últimos años) y ese dinero no necesariamente va a ser reinvertido en nuevas viviendas, lo más probable es que termine en el sistema financiero. Es decir, este sistema de financiamiento del PROCREAR que se propone va seguir concentrando los recursos en el sistema financiero y la especulación ya que no hay ninguna obligación de revertir para reactivar la industria de la construcción. Va a terminar habiendo una transferencia de recursos del sector estatal a partir de los créditos al sector privado más concentrado de la industria de la construcción. Está claro que el gobierno sigue pensando sus políticas desde la teoría del derrame y la concentración económica y no desde las necesidades y derechos de los que claman por una vivienda digna.

Marco Galán

Dir. Radio Comunitaria La Ranchada

Pte. Asociación Mutual Carlos Mugica