“Emi” comenzó su lucha luego de la desaparición de dos de sus cinco hijos durante la última dictadura cívico-militar, junto a su compañero Santiago D’Ambra.

A pesar de todas las adversidades que le tocó vivir, arriesgó su vida en el período más oscuro de nuestra República, y se comprometió para contribuir a la búsqueda incansable de justicia junto a sus compañeros de la Asociación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos de Córdoba y de todos los organismos de derechos humanos.

Nunca dejó de lado la lucha y la participación para modificar las injusticias del pasado y del presente.

 

Categorías