Carlos Emanuel Cafure, martillero y corredor público y estudiante de Abogacía, charló con La Ranchada acerca de su tesis investigativa devenida en Proyecto de Ley Provincial para generar una escala de legislación que garantice la seguridad de los trabajadores y trabajadoras contra el flagelo de la Violencia Laboral.

Violencia Laboral es una forma específica de agresión que se ejerce sobre el trabajador de manera sistemática y está basada en el abuso de poder con el fin último de sometimiento. Entre el amplio abanico de consideraciones sobre la Violencia Laboral, pueden nombrarse tres instancias concretas: la agresión física, el acoso sexual y el acoso moral o psicológico. A su vez, estas distintas formas pueden encontrarse como Violencia Laboral Ascendente dirigida desde los trabajadores hacia un superior jerárquico, la Violencia Laboral Descendente impartida desde el empleador hacia su empleado y la Violencia Laboral Horizontal llevada a cabo entre los mismos trabajadores de igual jerarquía.

Cafure comentó que su inquietud tuvo inicio en una tesis académica para luego transformarse en un Proyecto de Ley Provincial basado en el vacío legal que encontró en todo el país sobre dicha temática. Actualmente, no hay Ley Nacional contra la Violencia Laboral que resguarde a los trabajadores de agresiones nocivas. Solamente las Provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Corrientes y Entre Ríos tienen resguardos jurídicos para poder defender a los trabajadores de este tipo de ataques.

La Tesis de Violencia Laboral de Cafure duró un año y, al poco tiempo más precisamente el 7 de junio de 2016, fue presentada como Proyecto de Ley para regir tanto en los ámbitos públicos como en los privados, bajo representación de la Secretaría Legislativa, entidad presidida por el parlamentario Ezequiel Perezini del FIT. Por el momento, desde el Sitio Web de la Legislatura de la Provincia de Córdoba, figura una Comisión de Trabajo especial para el asunto y está bajo la dirección de José Pihén del SEP.

En cuanto a los organismos que receptan denuncias y reclamos, Cafure comentó: “Muchos trabajadores tienen sus propios Sindicatos que los defienden pero, para aquellos laburantes que no tienen la suerte de tener un gremio que los ampare, deben acudir al Ministerio de Trabajo de la Nación” y agregó: “En principio, ningún trabajador queda totalmente desprotegido ante un caso de Violencia Laboral porque existen marcos legales como tratados internacionales, leyes nacionales como la Ley de Contrato y Riesgo de Trabajo, leyes contra actos discriminatorios que disponen y permiten llevar a cabo una defensa del trabajador”

El 30 de junio pasado, los Ministerios de Trabajo de Córdoba y de Corriente firmaron un convenio con el mismo órgano de jurisdicción nacional a los fines de llevar adelante medidas para prevenir, capacitar y sancionar los hechos de Violencia Laboral, generando un importante antecedente por el cual, Cafure no duda que el Bloque de UPC vaya a apoyar la aprobación del Proyecto de Ley. Además, cuentan con el apoyo de centrales obreras como el Sindicato de Luz y Fuerza Córdoba, Regional Luz y Fuerza, CTA de Pablo Micheli y la Secretaría de Derechos Humanos de la CGT.

vioencia laboral

En el marco de las regulaciones y sanciones, existirán castigos disciplinarios como 60 días de suspensión o económicos desde 10 salarios mínimo vital y móvil hasta 50. Por supuesto, teniendo en cuenta el grado de jerarquía del victimario, el nivel de violencia, el contexto particular y la reincidencia, agravándose en los casos de que el agresor sea empleador o funcionario público.

Por último, Cafure recalcó la relevancia del tratamiento del Proyecto Ley para que pueda pasar los obstáculos administrativos, ingresando en el recinto, donde podrá ser discutido por los distintos Bloques, quienes modificarán, agregarán o quitarán cláusulas que lleven al mejoramiento directo del Proyecto. Sin embargo, hizo hincapié en la rapidez con que debe ser aprobado y regulado el Proyecto, ya que hay muchos trabajadores que están padeciendo dolores físicos y psíquicos comprobados científicamente por médicos. “La violencia laboral prolongada sin cortes pueden generar hipertensión arterial, ACV, infartos y pedidos de carpetas psiquiátricas por distintas patologías como ansiedad, la depresión, incluso el suicidio”, finalizó Cafure.