“Quien tiene una huerta, tiene un tesoro”, es el nombre del proyecto que lleva adelante el Centro Cultural Shiweñ. Pensado desde una economía social, que además ayuda a mejorar la alimentación e impacta positivamente en el medio ambiente.

El Centro Cultural Shiweñ, ubicado en Barrio Argüello, es un espacio abierto e inclusivo. Promueve la construcción de prácticas colectivas integrales. Uno de los proyectos que desarrolla es “Quien tiene una huerta, tiene un tesoro”, el cual consiste en una red de Huerteros.

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Hablamos al respecto con Sonia Quiroga, Trabajadora Social y Coordinadora del centro, quien nos cuenta que el objetivo principal es brindar herramientas a los vecinos que les permita tener su propia huerta, en su casa. Sostiene que el proyecto está pensado desde una economía social: “Los que tenemos huertas vamos trocando alimentos o dándole valor agregado”, e incluso impacta de manera positiva en el medio ambiente.

Por otro lado, Roberto Pigliacanti, presidente del centro, asegura que tener una huerta propia ayuda a la salud y a mejorar la alimentación: “lejos de los agroquímicos y pesticidas”. Además “nos ayuda a nosotros como persona, una hora de huerta son 100 horas de psicólogo” concluyó Pigliacanti.