Luego de la llegada al poder de Jair Messias Bolsonaro en Brasil, la posterior designación del Juez Sergio Moro -quien fuera el encargado de juzgar y encarcelar al ex Presidente Lula Da Silva- como Ministro de Justicia y la exacerbación de un discurso de corte fascista en la región, el doctor Eugenio Raúl Zaffaroni entiende que

“estamos viviendo un retroceso de derechos humanos en todo el mundo”. Además, para el prestigioso jurista, Argentina atraviesa una etapa de totalitarismo financiero. “Los que tienen la pelota no están acá, son las transnacionales que están en el hemisferio norte. Se vale de agentes locales que responden a los intereses de ellos y el interés era endeudarnos, y nuestros agentes locales nos endeudaron”, reflexionó.

 

 

 

 

—En una entrevista a Radio Nacional, el jefe de la Ciudad de Buenos Aires pidió un régimen penal para menores, aludiendo a la tan nombrada “puerta giratoria”. Con su experiencia, ¿usted cree que sería la solución?

 

 

 

 

—¿Qué se entiende por menores? Son los niños y adolescentes que, a partir de los 16 años, son penalmente responsables. La incidencia de homicidios en adolescentes menores de 16 años es el 1% en la ciudad de Buenos Aires, a veces ni siquiera. Es mucho menor que la incidencia que tienen los mayores de 50, de modo que cuidémonos de los veteranos y no de los menores de 16 años. El menor de 16 años es un tipo molesto, porque nunca hace algo muy grave, pero todos los días está molestando y molesta a la policía, simplemente.

 

 

Esa famosa baja de la imputabilidad que dicen que no es baja de la imputabilidad, porque no es que el menor sea inimputable, en realidad, está sometido a un régimen distinto. El menor puede ser inimputable como puedo ser inimputable yo. El menor es menor, simplemente. Tiene una etapa evolutiva distinta. Lo que se pretende realmente es criminalizar la adolescencia que protagoniza delitos más o menos contra la propiedad, fundamentalmente es eso. Entonces es una criminalización de la adolescencia que tiene una característica bastante demagógica.

 

Nosotros no tenemos terrorismo en América Latina, entonces siempre hay que crear un chivo expiatorio, el chivo expiatorio, cuando está, el terrorismo es ideal, porque el terrorista impone miedos porque tiene algo de organización conspirativa. Cuando no tenemos al terrorista, hay que buscar a alguien, ¿y quién es el estereotipo en América Latina? El adolescente de barrio precario. No sirve igual que el terrorista porque nadie va a decir que hay una organización transnacional de pibes de barrio precario. Es un sucedáneo hacer del adolescente de barrio precario el estereotipo para imponer miedo, pero realmente los números que nos dan de la ciudad de Buenos Aires en la incidencia de delitos graves es un 1% o 2%, en algunos años, no nos da ninguno.