Hoy comenzará el segundo día de una nueva ronda de diálogo entre el gobierno y la oposición venezolana, que se desarrollará en República Dominicana, por iniciativa del presidente de este país y que también participará de esta nueva ronda el ex presidente de España Rodríguez Zapatero.

De los actores políticos participantes, están Feliz Guevara, quien es el principal agitador en las calles y Julio Borges, representante de la Asamblea Nacional, son los principales opositores al gobierno de Nicolás Maduro.

Anduvieron por distintos países como Alemania, Francia y de otros parlamentos europeos instigando que el gobierno de maduro no daba garantías democráticas y constitucionales. Esto es algo lógico, si se piensa que la mayor parte del arco político de Europa y de Latinoamérica es de orientación conservadora y de derechas, fenómeno que viene en ascenso a nivel mundial.

Javier Tolcachier, integrante del Centro de Estudios Humanistas de Córdoba y de Agencia Presencia.

Maduro por su parte también estuvo de gira buscando sus apoyos, estuvo en Kazajstán donde se desarrollo la cumbre de ciencia y tecnología de países islámicos, allí obtuvo la solidaridad y apoyo de 57 países, con sus delegaciones presentes allí.

Por otra parte, Antonio Gueterres, quien es secretario general de UN, solicito al dialogo y exhortó a que ambos bandos aborden la situación de manera pacífica. Por lo pronto, el gobierno bolivariano está conforme con contribuir a una solución pacifica en este conflicto.

En un primer momento la Asamblea Nacional dijo que “no estaban dadas las condiciones para una mesa de diálogo”, pero luego envió una delegación a la nación caribeña para pactar una negociación.

Uno de los puntos más importantes que decidió el gobierno de Venezuela es que frente a las sanciones y amenazas de guerra por parte del gobierno norteamericano de Trump y los ataques por parte de los organismo internacionales financieros, el gobierno de Venezuela empezara a comercializar sus bienes y servicios en otras monedas y no en el dólar que viene careciendo de respaldo monetario a nivel mundial lentamente. Esta medida ya la vienen adoptando otros países aliados como China, Rusia e Irán.