Ricardo Vissani, Legislador cordobés por el Bloque Unión por Córdoba, referente del Movimiento Evita y médico terapista, explicó a La Ranchada el Proyecto de Muerte Digna.

En la próxima reunión de la Comisión de Salud de la Legislatura de la Provincia de Córdoba, se discutirá el Proyecto de Ley de Muerte Digna propuesto por Ricardo Vissani que busca adecuar la ya existente Ley Provincial de Muerte Digna a los planteamientos del nuevo Código Civil Nacional.

La Ley de acceso al Consentimiento Informado formula un nuevo encabezamiento terapéutico que permite negarse al tratamiento para prolongar la agonía. Las modificaciones de la regulación provincial con respecto al Código Civil circularían en torno a la aceptación o negación de la ingesta de medicamentos referidos a la hidratación y a la alimentación y la Presunción Positiva, similar a la Donación de Órganos, que posibilita estar de acuerdo o no con la dilatación de pacientes agónicos con enfermedades terminales.

Según Vissani, la Bioteconlogía Médica ha generado grandes mejoras en la calidad de vida de los pacientes pero, en muchos de los casos, sólo ha servido para prolongar la vida más allá del sufrimiento del enfermo.“Debemos darnos una discusión como sociedad y entre los especialistas de equipos de salud sobre un tema tema cultural, filosófico y moral porque existe un profundo desconocimiento tanto social como profesional, ya que prolongar la agonía a pacientes terminales es generar condiciones infrahumanas en el último tramo de vida de las personas”, declaró el Legislador.

Todos los hospitales, sanatorios y centros de salud municipales, provinciales y nacionales a nivel público y privado habilitan el derecho a la muerte digna. Sin embargo, muchos profesionales se niegan a ofrecer información adecuada por miedo a juicios éticos o por mala praxis. “Hay que plantearles esta posibilidad a los pacientes lúcidos y, en caso de no estarlo, a sus familiares para que puedan decidir sobre un tratamiento de muerte digna”, manifestó Vissani.

Por último, añadió: “Es necesario marcar los límites para que todo argentino pueda tener una vida y muerte digna cuando la patología es terminal y no existe tratamiento que pueda revertirlo”.