Juan Nicastro, responsable del INTI de la zona céntrica del país, comentó la innovadora propuesta de crear una herramienta de generación de movimiento a partir de la impresión 3D.

La idea de la impresora 3D surgió desde hace muchos años pero, en este último tiempo, se ha desarrollado una gran simplificación tanto en su creación como en su utilización a través de una tecnología de alta velocidad.

En una asociación entre la Robótica simple y la Computación se lograron ampliar las posibilidades de producción de impresoras 3D.
Sin embargo, el mercado maneja costos muy elevados para la accesibilidad de dichas herramientas.

Ante esta limitación concreta relacionada con el precio, desde el INTI en conjunto a otras instituciones nacionales como el CONICET, se empezó a trabajar en la elaboración de impresoras 3D de manera casera.

“Hay una gran potencia de saberes tanto de Electrónica como de Informática avanzada y, también, hay muchas potencialidades en cuanto a insumos tecnológicos”, expresó Nicastro.

A fines del año pasado, en las ciudades de Capilla del Monte y Cruz del Eje, se realizaron talleres simultáneos de Robótica básica educativa e Impresión 3D, dictados por Valentín Basel, becario del CONICET.

La impresión 3D es un pequeño robot que toma como materia prima el plástico caliente para ablandarlo y utilizarlo como un aplicador que vierte según las indicaciones de un programa por computadora y, a partir del contacto con el aire, se vuelve a solidificar y adquiere consistencia, generando piezas u objetos útiles para la creación, previo diseño por software.

“La idea es promover el uso de fabricación de impresoras 3D para que colegios secundarios técnicos puedan aplicarlas según sus necesidades y recursos factibles como forma de hiperespecialización. La utilización de herramientas es una forma de hacer política posicionándose en relación al conocimiento para ser usuarios y desarrolladores a la vez, elegir la colonización tecnológica o la independencia y soberanía de nuestra tecnología en la promoción de herramientas libres”, justificó Basel.