Javier Tolcachier, corresponsal argentino de la Agencia de Noticias Pressenza, expuso la grave situación actual de conflicto interno dentro del MERCOSUR y la degradación democrática que están viviendo cada uno de sus países miembros.

El pasado 29 de julio asumió Venezuela como máxima autoridad pro témpore del MERCOSUR en un aviso oficial de su Canciller Delcy Rodríguez y del Gobierno Nacional del Uruguay. Sin embargo, no se pudo concretar la reunión formal de traspaso de mandos entre ambos países, ya que el encuentro fue bloqueado por las Cancillerías paraguaya y brasileña quienes están boicoteando sistemáticamente el mecanismo institucional del MERCOSUR por diferencias ideológicas, generando una sensación de Golpe Inconstitucional por primera vez en los 25 años de historia de la alianza regional.

Recordemos que Paraguay llegó a estar suspendido del MERCOSUR durante un tiempo acotado según lo obliga la cláusula democrática de la institución internacional, ya que el Gobierno Nacional de ese país y su Cancillería pertenecían al Partido Colorado, artífices intelectuales de la destitución de facto del Presidente electo por el voto popular, Fernando Lugo. Justamente, el Partido Colorado es el espacio político que gobernó al Paraguay durante 60 años, incluido el período de 1954-1989 de la Dictadura de Stroessner. A ese mismo partido, pertenecen el actual Primer Mandatario Horacio Cartes y su Canciller Eladio LoizagaA su vez, la representación de Brasil en la investidura de José Serra, no puede titularse de Cancillería, ya que está bajo jurisdicción de un Gobierno interino. Por su parte, Argentina apoya el bloque antidemocrático contra Venezuela en una suerte de Triple Alianza.  Aunque, por supuesto, no lo declare oficialmente.

Siguiendo el análisis de Tolcachier, la crisis institucional del MERCOSUR es un reflejo de la degradación democrática que hay en cada uno de los países miembros y en demás países que conforman la Patria Grande. “Los cambios de gobierno se están manejando a través de sobornos y chantajes para construir una autoridad legítima pero de carácter falso”.

La preocupante degradación democrática tiene varias causas diversas y poco claras pero puede explicarse, en parte, por la decisión del pueblo a darle la espalda a la democracia y no involucrarse en la política, en la decisión estricta de las empresas privadas dueñas de los recursos de comenzar a manejar los países o la decisión de Europa y Estados Unidos de controlar a Latinoamérica en su totalidad.

Por último, Javier Tolcachier se despidió con una frase que nos deja pensando: “Los problemas de la democracia en los actuales tiempos políticos se debe a que se está conviviendo en un ambiente de marcada antidemocracia social”.