Javier Tolcachier, corresponsal cordobés de la Agencia Pressenza, hizo un exhaustivo análisis sobre los resultados arrojados por el Plebiscito colombiano el pasado domingo 2 de octubre.

El domingo 2 de octubre los colombianos tenían la importante decisión de ratificar y refrendar la firma de acuerdo de paz que había tenido lugar el lunes 26 de septiembre en Cartagena de Indias. Alrededor de las 23 hs, gran parte de las mesas estaban escrutadas y los resultados definitivos expresaron 50.2% por la negativa y 49.8% por la positiva, con una estrecha diferencia de apenas 54.000 votos.

Las consecuencias del panorama resultadista refiere a no poder implementar los acuerdos firmados en La Habana entre el Gobierno de Santos y las FARC. Aunque eso no signifique un quiebre en el cese de la hostilidad bilateral sí es un posible riesgo al proceso que tenía gran prospectiva de avance.

Según las estadísticas oficiales, los ciudadanos de zonas periféricas rurales, principales víctimas de la guerra, votaron mayoritariamente por el SI. Mientras tanto, los ubicados en las grandes ciudades de Colombia, alejadas del perímetro de conflicto bélico, tumbaron el acuerdo hacia el NO. Entre las muchas causas de dichas determinaciones, está presente el alto grado de desinformación, la gran imposición de sectores de la derecha y de las Iglesias Católicas y Evangélicas y el fuerte aparato terrateniente que no está de acuerdo con reasentar a los campesinos en los territorios que anteriormente le pertenecieron pero que debieron abandonar ante el exilio de la guerra.

Cabe destacar que el gran ganador del Plebiscito del fin de semana fue el ex Presidente Álvaro Uribe Vélez, representante más importante de la población NO y quien es recordado  por sus asociaciones al narcotráfico, al paramilitarismo y al pacto con Estados Unidos conocido como Plan Colombia que habilitó al Pentágono colocar 9 bases miliares en dicho país.

62% fue el porcentaje de abstenciones en el Plebiscito, cifra que demuestra el problema endémico y crónico que tiene Colombia, ante la decisión constitucional de que sus ciudadanos no estén obligados a sufragar.
A partir de los conflictos divisorios en la sociedad, el Congreso de Pueblo Colombiano, conformado por campesinos, estudiantes y organizaciones sociales, convocó una Marcha por la Paz esta tarde en Bogotá. Los Promotores del SI buscan interpelar a la sociedad para decidir conjuntamente cómo vivir después de la guerra y darle paso a una verdadera democracia.