Como cada Segmento VIH semanal, la Lic. María Laura González y el Dr. Diosnel Bouchet, nos comentan sobre el diagnóstico del virus y cómo es posible tener una vida digna con dicha enfermedad. En esta visita, nos explicaron la técnica del testeo rápido de HIV.

En los últimos meses, ha habido un incremento importante en la práctica de testeo rápido del virus de VIH, una muy buena herramienta siempre y cuando sea desempeñada a través de una toma de consentimiento informado. Independientemente de la modalidad del estudio, ya sea por test convencional con extracción de sangre intravenosa o por testeo rápido, nadie puede hacerse un estudio de control de forma impositiva, ni obligatoria.

El testeo rápido consta de una extracción mínima de sangre con una ínfima punción en uno de los dedos de la mano. Luego, se deposita en una tirilla reactiva y se esperan 20 minutos para la obtención del resultado. Si la persona tiene sangre con anticuerpos contra el VIH, se producen cambios reactivos en el color de la sangre. Sino, el resultado dará negativo. Cabe destacar que esta modalidad es muy costosa y no rige como venta libre, sólo es administrado por instituciones.

En la Argentina, el 70% de las personas que viven con VIH sabe del diagnóstico y está dentro del tratamiento. Hay un 30% que vive con el virus sin saberlo. De esta forma, el testeo rápido es una estrategia fundamental para captar a esa población y ofrecerle la posibilidad de conocer su diagnóstico sin obstáculos burocráticos, institucionales, ni trabas en las obras sociales.

Sin embargo, el testeo rápido puede generar resultados presuntamente positivos y no confirmatorios. Es decir que no significa que tenga VIH. Se debe confirmar la resolución a través de la metodología convencional del Test Elis o por Carga Viral.
La función principal es tamizar la población en positivos y negativos y motivar a las prácticas de control privadas aunque las mismas puedan generar reacciones adversas como recibir el diagnóstico de manera aislada o minimizar el impacto. A su vez, dicho estudio no detecta Sífilis, ni Hebatitis B, ni el resto de las enfermedades de transmisión sexual que si son detectadas por el estudio tradicional.

A su vez, el testeo rápido debe contar con equipamiento de alta tecnología y calidad y con un equipo de salud entrenado y articulado de especialistas interdisciplinarios que contenga a la persona con asesoramiento para enfrentarse al diagnóstico o confirmarlo.

Desde el sector público, el test rápido está disponible para embarazadas que están a punto de dar a luz y nunca se han hecho controles, para accidentes ocupacionales y para aquellos o aquellas que han mantenido relaciones sexuales sin protección con una persona VIH.

En el marco de campañas y de las acciones de los CEPAC, se motiva a concretar el análisis tradicional del VIH bajo las consignas de voluntario, confidencial y gratuito según la Ley Nacional 23789.